Consejos y trucos

Muchas veces, nos sentimos un poco desorientadas y percibimos los acontecimientos que vamos a vivir como una cuesta arriba en lugar de una oportunidad. En este artículo os entregaremos unas claves para mejorar vuestra motivación y sintáis que podéis con todo.

¿Cómo estar motivadas?

1. Haced algún tipo de ejercicio

El principio de mens sana in corpore sano es real como la vida misma, puesto que la actividad física frecuente ayuda a liberar endorfinas y, además, contribuye a que mantengáis la línea. Siguiendo este precepto, os sentiréis guapas por fuera y por dentro.

2. Comer sano, pero con los nutrientes necesarios

Este punto es fundamental. Lo necesita no solo el cuerpo, sino también la mente. Es esencial que combinéis de modo adecuado la ingesta de nutrientes, para que obtengáis lo necesario de cada uno. Resulta vital señalar que, si os abstenéis de tomar alguna clase de alimento por razones religiosas, éticas o valóricas, os aseguréis de conseguir por otras vías el aporte nutricional que estáis dejando de recibir. Además, aunque la tendencia sea denostar todo tipo de grasas, es importante recordar que hay ácidos grasos como los Omega 3 que son beneficiosos para vuestra salud.

3. Tened una agenda activa

Combinar diversas actividades es positivo para vuestra autoestima por varias razones, pero fundamentalmente, estar ocupadas os motiva, hace que os resulte más fácil lidiar con el quehacer del día a día y, finalmente, es un antídoto contra el tedio. Apuntarse a clases grupales de yoga, zumba, baile o formar parte de un equipo de una disciplina deportiva puede ayudar no solo a que os apetezca tener una vida activa, sino también a conocer gente y trabar nuevas amistades.

4. Proponeos metas viables

Una de las mayores causas de disgustos y frustraciones es haberos planteado objetivos difícilmente alcanzables. Por lo tanto, para mejorar vuestra motivación tendréis que fijaros metas ambiciosas, pero posibles de alcanzar. Por ejemplo -si tenéis una vida sedentaria- pasear todos los días media hora; o si os gusta la lectura, comprometeros a leer un libro mensual, aunque solo os dediquéis a ello un par de minutos diarios.

5. Celebrad vuestros logros

Si conseguís aquello que os habéis propuesto, celebrad. Esto no significa que tengáis que iros de fiesta hasta las seis de la mañana si no lo deseáis, pero sí que quede constancia de que habéis afrontado un reto exitosamente. ¿Cómo podéis festejar? Pues mediante una cena especial, una escapada de fin de semana, una visita al cine o, simplemente, un vino comprado para la ocasión. Con gestos como éste, conseguiréis mejorar vuestra motivación y sentir que el esfuerzo ha valido la pena, que no ha sido intrascendente.

Para finalizar, un consejo que os queremos dar es que tengáis presente que cada uno de vosotros es único e irrepetible. Y, por regla general, las limitaciones para conseguir aquello que os habéis propuesto están más en vuestra mente que en lo real. Así que ¡animaos a vencer vuestros obstáculos internos!

Para mantenerse en forma, no es necesario gastar grandes cantidades de dinero en gimnasios y preparadores físicos. Basta tener voluntad y constancia, además de una buena rutina de ejercicios para tonificar en casa.

La misión no es imposible ni requiere mucha ciencia. Sólo basta con que perseveréis y seáis constantes; que sin importar el cansancio con el que lleguéis a vuestros hogares, cumpláis religiosamente con los ejercicios propuestos. Sólo así veréis resultados óptimos en el corto plazo y podréis disfrutar de un verano sin pareo.

Poneros manos a la obra, primero es necesario definir las áreas del cuerpo a trabajar y las rutinas idóneas para lograrlo. He aquí una que, de repetirse diariamente, os permitirá ganar fuerza y tono muscular. Recuerda que ante cualquier incomodidad o molestia física, debes parar inmediatamente.

Ejercicios para tonificar en casa

Día 1

– 3 series de 30 zancadas, 15 con cada pierna.

– 2 series de 16 zancadas laterales, 8 con cada pierna.

– 3 series de 12 sentadillas con saltos.

– 3 series de 25 puentes (levantamiento de glúteos)

– 3 series de 15 crunch (abdominales)

– 3 series de 15 hiperextensiones (boca abajo, levantar simultáneamente el tronco y las piernas).

Día 2

– 4 series de flexiones (lagartijas)

– 2 series de 8 flexiones de hombros.

– 2 series de 8 flexiones diamante (con mayor complejidad que las tradicionales)

– 2 series de 8 flexiones asimétricas (concentran la fuerza en el pecho y los hombros)

– 3 series de 1 minuto de planchas (en el yoga, saludo al sol)

Día 3

– 3 series de 30 sentadillas.

– 2 series de 20 zancadas, 10 con cada pierna.

– 3 series de flexiones.

– 3 series de 20 abdominales de crossfit.

– 2 series de 15 hiperextensiones.

Día 4

– 3 series de 10 sentadillas.

– 2 series de 10 flexiones.

– 2 series de 15 sentadillas, tocando los tobillos.

– 1 serie de 15 puentes (levantamiento de glúteos)

– 3 series de 10 encogimientos.

– 6 series de 10 remos (movimiento de brazos)

Día 5

– 1 serie de 15 zancadas frontales.

– 2 series de 10 flexiones de tríceps.

– 2 series de 10 remos (movimiento de brazos)

– 2 series de 10 sentadillas.

– 1 serie de 25 elevaciones de piernas.

Es importante que antes de comenzar con las rutinas de ejercicios, elonguéis correctamente. Podéis iniciar con ejercicios de inspiración y exhalación, para luego girar el cuello en el sentido de las manecillas del reloj y posteriormente a la inversa. Tras hacer esto, elevar un brazo y doblarlo sobre la cabeza de manera tal que el codo sobresalga por encima de la nuca. Con el otro brazo, estirar hasta el codo hasta que éste quede en un ángulo de 90 grados sobre la cabeza. Debéis ejecutar la misma operación con la extremidad opuesta. Continuar girando la cadera a lo más que dé y mirando hacia atrás. Repetir una vez por cada costado.

Una vez hechos estos estiramientos, podéis seguir con el trabajo de piernas. Inclinaos hasta tocar la punta de los dedos de cada pie con las dos manos, sin flexionar la pierna. Podéis terminar llevando las manos al centro y mantener la postura durante una fracción de segundos. Luego, estaréis listas para iniciar con los ejercicios sin arriesgaos a sufrir luxaciones.

Estas rutinas diarias debéis repetirlas cada día, pudiendo alternarlas o seguir la secuencia. Os vendrán perfecto si tenéis experiencia en otras actividades y ya contáis con el estado físico necesario para incorporar estos ejercicios para tonificar en casa, cuya complejidad es un tanto mayor y requieren de esfuerzo adicional. Si sois constantes y disciplinadas, podrán mantener su condición y lucir un cuerpo escultural en cuestión de semanas.

 

 

Hay un refrán que dice que “agua pasada no mueve molino” y hay gente que – inexplicablemente – no entiende que una vez finalizada una relación, es un error volver a flirtear como si nada hubiese pasado. En este artículo os daremos algunas razones para evitar una costumbre que os puede ocasionar muchos quebraderos de cabeza.

Por qué no saludar a un ex en su cumpleaños

1. Enviáis señales erróneas

El recordatorio de Facebook para saludar a un ex en su cumpleaños puede ser tentador, pero a la vez peligroso. Esto, porque además de dar pie a interpretaciones equivocadas (en especial, si es un mensaje afectuoso) puede marcaros ante terceras personas que leerán lo que escribáis. Si realmente habéis cerrado el vínculo, estaréis removiendo algo que no vale la pena y además, dando a entender a seguís teniendo interés por él.

2. Es contraproducente

Si no es aconsejable saludar a un ex en su cumpleaños vía Facebook, mucho menos lo es hacerlo a través de WhatsApp, porque no hay un aviso automático ni un pretexto para hacerlo. Si realmente decidisteis que la relación ha finalizado – con todas sus consecuencias – y lleváis tiempo sin hablaros, esta maniobra resulta contraproducente, porque puede crear expectativas falsas para la otra persona en el mejor de los casos, y en el peor, que salgáis trasquiladas si vuestros ex os envían una contestación áspera.

3. La herida aún no cicatriza

Por otra parte, si tenéis aprecio por vuestros ex aunque acabase la relación, pero la ruptura ha sido reciente, enviar una felicitación no es lo más aconsejable. Esto, porque aunque lo hagáis desde el cariño sincero, podría provocar un bajón innecesario en quien ha sido vuestra pareja. Dejad que las cosas se enfríen naturalmente y, en función de cómo evolucione el vínculo, ya decidiréis si felicitarle o no en un futuro.

4. Puede parecer mofa

Si hay resentimientos, por mucho que se pueda racionalizar, cualquier tarjeta, mensaje o llamada de felicitación se va a interpretar como una tomadura de pelo o desde la mala fe. Se entiende que la sociedad suele imponer el ser políticamente correctas, pero estos casos suelen estar de más. Y sobre todo, si en verdad no sentís lo que escribiréis, mejor no enviéis nada y ahorrad disgustos.

Finalmente, evitad la “genial idea” de ir a la fiesta de cumpleaños del ex aunque estéis invitadas, y mucho menos si ha rehecho su vida. Probablemente, sólo consigáis crear tensión y malos rollos, además de ser la comidilla (y no para bien) del evento.

No obstante, también podemos decir que a esta regla hay determinadas excepciones a aplicar. Si realmente habéis acabado la relación bien, seguís siendo amigos de verdad y no ha habido malos entendidos entre vosotros, podéis enviarle un mensaje de felicitación o llamarlo, siempre y cuando no pretendáis utilizar el mismo tono que cuando erais pareja. No suele ser lo más común (para qué nos vamos a engañar) pero existen casos de personas que, después de haber sido pareja, son capaces de mantener una amistad sana.

 

El verano asoma ya su rostro. Con él las temperaturas empiezan a subir y vosotras a preocuparos por esas manchas y olores que asoman con mayor regularidad bajo el brazo. ¡Pero tranquilas! Si seguís las estas indicaciones, os prometemos que todos querrán abrazaros sin que paséis ninguna vergüenza durante el día.

1. Fijaos en las características del desodorante

Todas usáis un desodorante, pero ¿sabéis cuál es el que necesitáis realmente? Muchas veces al momento de comprar un producto os quedáis abrumadas entre marcas, formas y olores, al punto de llevar el del envase más majo o el que tiene un mejor aroma. Sin embargo, ambas características no determinan su efectividad. La próxima vez que vayáis de compras, leed muy bien la etiqueta del producto, ya que allí se indica si es para personas activas, con alcohol, aluminio, de larga duración, etcétera. La opción indicada para vosotras debéis evaluarla según actividad diaria y tipo de piel.

Los antibacteriales son siempre una buena alternativa, pues eliminan el mal olor y las bacterias que lo producen, haciendo más duradero su efecto.

2. Cuidad vuestras axilas

Las axilas son una de las zonas más delicadas del cuerpo. Su piel es más fina y suelen estar maltrechas a causa de la constante depilación. Por esta razón, debéis lavarlas muy bien con agua y jabón, consintiéndolas una vez por semana con un producto antibacterial y otro hidratante. También podéis usar remedios caseros, como la mezcla de bicarbonato con limón, aplicándola unos 15 minutos antes del baño. Terminad poniendo un poco de crema hidratante. Recordad que si usáis limón no debéis exponeros al sol o la piel podría mancharse.

3. Aplicad el producto durante la noche

Seguro acostumbráis a aplicaros desodorante por las mañanas, justo después del baño. No obstante, aunque suene extraño, ese momento no es el más adecuado. Los estudios indican que lo ideal es en la noche, justo antes de dormir. El truco para que sea realmente efectivo es que la zona esté limpia y seca, de manera que si sois de las que os ducháis antes de ir a la cama, esperéis un poco antes de aplicar, pues la humedad puede causar que el desodorante no haga efecto.

4. Debéis aprender cómo aplicar

Luego de aplicar desodorante, es común que corráis a hacer otra cosa y olvidéis dar tiempo al producto para ser efectivo. Es importante dejarlo secar antes de vestiros, para que no se pierda el producto al entrar en contacto con la ropa, de igual forma. Si usáis desodorante roll on, deslizadlo sobre vuestra piel de arriba a bajo, hasta sentir que cubre bien toda la axila. Si por el contrario, usáis un producto spray, aplicadlo con una distancia de 5 centímetros de la piel, para asegurar que el producto caiga correctamente.

De igual manera, es importante variar el desodorante de vez en cuando, pues el cuerpo puede acostumbrarse y perderá su efectividad.

5. Usad prendas de algodón

Aumenta el poder de tu desodorante a través de tu ropa. Para ello, elige piezas de algodón o que permitan una mejor transpiración en especial los días de más calor.

Ahora sí, estáis lista para disfrutar del verano sin preocupaciones. ¡Id por ello!

 

Sin duda una relación de pareja sana parte en la empatía y la comprensión mutua. Por supuesto que es importante que sea un buen amante y un excelente padre, pero de seguro esperáis de vuestro compañero que tenga una serie de cualidades de inteligencia emocional.

Tened en cuenta que, si no veis todavía todas las señales en él, no quiere decir que debéis terminar vuestra relación. Muchas de ellas se van aprendiendo y requieren un poco más de trabajo y tiempo.

10 señales para saber que tu pareja te entiende

1. Te acepta tal y como eres

El punto básico y del que derivan todos los demás es que vuestra pareja os acepta tal y como sois y no busca moldearos a su gusto. Esto es propio de una relación madura en la cual ya ha pasado la fase inicial de enamoramiento y fascinación -un tanto ilusorias-, y se opta por un vínculo realista y a la vez más auténtico.

2. Sabe hacerte reír

Si vuestra pareja sabe haceros reír a carcajadas, o romper el hielo cuando estáis tensas o de bajón, es que ya os conoce muy bien y está al tanto qué es lo que necesitáis a nivel emocional. Esto denota un afecto sincero y, sobre todo, preocupación por vuestro bienestar.

3. Acepta críticas

Cuando vuestro hombre es capaz de aceptar las críticas que le hacéis sin hacer de eso una discusión es que, además de conoceros y presuponer vuestra buena fe, es capaz de no tomarlas como algo personal que afecte a su autoestima. Eso sí, recordad que esta actitud tiene que ser recíproca.

4. No hay celos

Si hay algo que puede destruir una relación por ambas partes son los celos, sobre todo cuando son infundados. Si vuestra galán no os interroga si llegáis un poco tarde o no pone mala cara delante de vuestros amigos o compañeros de trabajo, vais por buen camino. También es una buena señal que podáis hablar de relaciones de pareja del pasado sin problemas, y sin que eso suponga situaciones incómodas.

5. No hay presiones

Cuando estáis con él, sentís que la presión que tenéis ante otras personas o en el trabajo desaparece, porque no es necesario colmar ninguna expectativa irreal.

6. Apoyo incondicional

Si hay apoyo incondicional, pase lo que pase y hagáis lo que hagáis -o ante ataques de terceras personas-, este es un elemento a tener en cuenta. Eso sí, cuando se vaya la tormenta, escuchad lo que tiene que deciros, de seguro aprenderéis más de alguna lección.

7. No hay chantaje emocional

Nunca hay que consentir el chantaje emocional, con frases del tipo “después de todo lo que he hecho por ti”. Prended las alarmas si ante cualquier pequeño descuido os saca en cara una lista llena de detallas de las veces que habéis hecho algo que le molesta. Eso muestra que no hay respeto ni por la relación ni por vosotras.

8. Hace lo posible por verte

Si veis que, en cuanto os encontráis mal -sea física o psicológicamente-, hace todo lo posible por estar con vosotras y cancelar compromisos que no resulten ineludibles, es que estáis ante un compañero leal.

9. Respeta tus espacios

Un punto fundamental es que respete vuestros momentos de soledad, o cuándo queréis estar con vuestras amigas. Si vuestro compañero ya os conoce bien, lo entenderá sin problemas y os dará facilidades.

10. Eres tú misma

Finalmente, si cuando estáis con él podéis fluir con naturalidad y decir lo que os apetece -de la forma en que os da la gana- y sin temor a contrariarle, es que estáis con la persona adecuada.

 

Una decepción sentimental es una de las experiencias más dolorosas de la vida. Y se pone peor si habéis depositado vuestras ilusiones en alguien que tiene su corazón puesto en otra persona, es una vivencia que hace daño. No cerréis los ojos a la realidad. ¿Cuáles son las posibles señales de un engaño? En este post os lo contamos.

1. Cambio de hábitos sin una causa lógica

Si observáis un cambio en la rutina de vuestra pareja, sin un motivo coherente, es posible que salten todas las alarmas en vuestro inconsciente. Tiene menos tiempo para vosotras y os empieza a hablar de una agenda llena de ocupaciones. Cuando un hombre se divide entre dos mujeres, hace grandes esfuerzos para conciliarlo.

2. Secretos al teléfono

Una posible señal de alarma de que él tiene su corazón en otra parte es que cuando habla por teléfono -sobre todo si vosotras estáis cerca- se aleja buscando intimidad para mantener una conversación fuera del alcance de oídos indiscretos. Tampoco lee los mensajes de WhatsApp en vuestra proximidad.

3. Viajes de negocios

De pronto, su agenda laboral se ha llenado de viajes de negocios que le obligan a pasar muchas noches fuera de casa. Si cuando llamáis por teléfono en esos días, siempre está incomunicado y no tiene disponibilidad para hablar con vosotras, tenéis que estar alerta. Ya que, aunque esté en otro lugar, si está interesado en saber de vosotras debería buscar el modo de tener una charla.

4. Está distante contigo

Observáis una actitud diferente en su vínculo hacia vosotras, tiene un cambio de carácter y discute con mayor frecuencia por cualquier tontería. Estas discusiones podrían ser en realidad la manifestación de un malestar interior, es decir, una de las señales de un engaño. Está físicamente presente, sin embargo, su mente está en otra parte -pero no sabéis muy bien dónde-.

5. Ha confundido tu nombre por el de otra mujer

Este es uno de los síntomas que mayor malestar y desconfianza produce. Sin embargo, cuando un hombre mantiene un engaño es relativamente habitual que pueda intercambiar el nombre de ambas en algún momento, porque su concentración le ha traicionado.

6. Cuida más su aspecto físico

Habéis notado que se cuida más físicamente, elige con mayor detalle sus looks, practica deporte y se mira con más frecuencia al espejo. Es decir, de pronto parece obsesionado con su estética. Esta no es una señal inequívoca, pero es bueno que estéis atentas si el cambio es demasiado radical.

7. Tu intuición te dice que hay algo que está pasando

Este es uno de los puntos más importantes, especialmente, si no sois una persona celosa. Es decir, si en vuestro interior sentís que hay algo que está ocurriendo entre vosotros y creéis que vuestra pareja os engaña, tal vez es momento de que os sentéis a conversarlo.

Estas posibles señales de un engaño pueden servirte de ayuda para identificar una decepción sentimental. La idea tampoco es que entréis en una paranoia total, la confianza siempre es clave para una relación sana, y si ya estáis con duda lo mejor que podéis hacer es conversarlo.

Las mujeres lidiamos día a día con nuestro cabello, no importa este es liso, crespo u ondulado. A todas nos llega un momento en que ya no sabemos cómo peinarlo, y para ayudarte con ello (y aprovechando que están tan de moda) hoy les mostramos una guía sobre trenzas para cada tipo de pelo, ¡pueden ser el mejor accesorio!

1. Pelo liso

El cabello liso en ocasiones puede resultar difícil de trenzar, porque suele ser más suave y por lo tanto requiere que las vueltas que realices en tu pelo para formar el peinado sean más pequeñas. Para esto la trenza francesa queda muy bien, ya que intercala mechones delgados desde la nuca hasta las puntas. Si tu cabello es largo quedará mucho mejor.

La trenza espiga es similar a la francesa y resulta igual de bonita, pero si buscas un desafío mayor, prueba con las llamadas “boxer”. Éstas, a diferencia de las anteriores, son dos separadas que inician en la coronilla y terminan en las puntas.

Ojo, si vuestro cabello está dañado procurad no trenzarlo demasiado, ya que el pelo liso tiende a quebrarse al intercalarlo y apretarlo.

2. Pelo ondulado

El pelo ondulado es fácil de trenzar debido a que tiene mucho movimiento sin llegar a ser difícil de manejar. Las más recomendadas son las que no utilizan todo el cabello, sino que solo una porción, ya que la combinación de las ondas naturales junto con la trenza queda de maravilla.

Por un lado, podéis hacer una trenza francesa solo con la mitad de vuestro cabello -si éste es de largo mediano-, ondulando con algún producto fijador el resto del pelo. Si, en cambio, vuestro cabello es más bien corto, lo ideal es que optéis por un estilo menos formal, armando dos trenzas simples con el pelo que rodea el rostro y luego uniéndolas atrás.

Si en cambio vuestra cabellera es de Rapunzel, una trenza diadema acompañada de una cola de caballo es lo que quedará perfecto en vosotras.

3. Pelo crespo

Probablemente todas estaremos de acuerdo en que el pelo crespo es el más difícil de manejar: si tenéis rizos, no importa cómo vayáis peinadas, siempre sentiréis que vuestro cabello está tan desordenado como la melena de un león. Pero no os preocupéis, este artículo con trenzas para cada tipo de pelo también tiene recomendaciones para vosotras.

Para ordenar esa melena entonces, las trenzas diadema son perfectas, ya que logran afirmar todo el cabello en un bonito peinado que rodea el cráneo armando una especie de corona. Con él podréis lucir elegantes, y además es perfecto para aliviar un poco el calor de esta época del año.

Otro tipo de trenzas para pelos crespos son las estilo dreadlocks o rastas. Estas son muy pequeñas y se hacen apretando mucho cada vuelta que le dais al cabello, por lo que son ideales si no queréis que se os escape ningún pelo. Últimamente está de moda usarlas hasta la mitad, dejando que las puntas queden sueltas y con volumen.

¿Qué os parecen estas ideas de trenzas para cada tipo de pelo?

¿Lleváis un tiempo a régimen y ejercitando, pero no notáis resultados? Pues bien, vuestro plan no está resultando. ¿Queréis saber por qué? Acá os mostramos las razones.

¿Por qué no estás perdiendo peso?

1. No bebes agua

El agua es un gran aliado contra la pérdida de peso, pues además de hidratar el cuerpo, quita el apetito. Cuando bebéis este elemento vital, el estómago se siente más satisfecho, provocando que sintáis menos hambre y las porciones de comida sean mucho más pequeñas. Para que surta efecto, lo mínimo es que empecéis pronto.

2. Te saltas comidas

Si lo hacéis a menudo, puede ser una de las razones por las que no estáis perdiendo peso. Cuando olvidáis una de las comidas del día, tenéis mucho más apetito en la siguiente, así que termináis comiendo el doble. Además, si pasan muchas horas sin comer, el cuerpo entra en estado de reserva, dificultando que se quemen calorías.

3. Estás ganando músculo

Cuando hacéis dieta y ejercicio, perdéis grasa y ganáis músculo. Éste pesa mucho más, pero ocupa menos espacio. Por eso, es probable que estéis más delgadas y que eso no se refleje en la báscula.

4. Duermes poco

Si descansáis menos de lo indicado, tendréis más hambre. Según un estudio de la Universidad de Stanford, las personas que duermen menos de 5 horas, producen alteraciones endocrinas, que las hacen sentir más apetito. La explicación es simple: el organismo que no descansa, trata de buscar energía en los alimentos que le proporcionan más calorías. ¿Os suenan los carbohidratos y las grasas?

5. Comes frente a la televisión o a la computadora

Cuando coméis mirando televisión o la computadora, no podéis sentir lo que estáis ingiriendo. Solo echáis y echáis alimentos a la boca, y al final termináis por echar vuestro régimen por la borda.

6. El ejercicio que realizas es muy suave

Para que bajéis de peso, vuestro gasto calórico debe ser mayor que las calorías que ingerís. Entonces si realizáis actividad física muy suave, puede que lo que que queméis no sea suficiente para pesar menos en la báscula. Recordad que las caminatas, el yoga o el pilates, gastan menos energía que otros ejercicios como los aeróbicos o el running.

7. Entrenas poco, pero intenso

El ejercicio constante por períodos moderados, es mucho más efectivo que entrenar 1 vez a la semana por varias horas. Si no estás perdiendo peso y eres de las que se apunta al gym solo los fines de semana, es probable que sea por esto.

8. Consumes bebidas light

Os pueden gustar mucho, pero no son recomendables si estáis a régimen. Un estudio de la Revista de la Academia de Nutrición y Dietética, reveló que las personas que consumen gaseosas light podrían tener mayores probabilidades de comer alimentos ricos en grasas y calorías.

9. Te olvidas de la dieta algunos días

Si estáis a dieta en la semana, pero el sábado y el domingo coméis todo lo que encontráis, es difícil que bajéis de peso. ¿De qué sirve quemar calorías si al día siguiente lo compensáis con un banquete? La idea es que vuestro plan de alimentación saludable sea constante.

10. Consumes pocas proteínas

Las proteínas tienen varias propiedades para la pérdida de peso. Entre ellas, que entregan mucha más saciedad que otro tipo de alimentos, y que ayudan a aumentar la masa muscular, lo que además permite quemar más calorías. Así que, si estáis consumiendo pocas, os perdéis una gran oportunidad.

Como pudiste leer, las 10 razones por las cuales no estás perdiendo peso, se relacionan con errores en la alimentación y en el ejercicio. Tómalas en cuenta y modifica tus rutinas para obtener mejores resultados.

Si estáis enamoradas de vuestro mejor amigo, antes de dar el paso de iniciar un romance, analizad las ventajas y los inconvenientes de vivir esta historia de amor. Con frecuencia, las personas se posicionan en la perspectiva de aquello que puede resultar bien, pero también es aconsejable contemplar lo que tal vez no sea tan ideal. Es decir, cruzar la línea para dar lugar a una relación de pareja es una decisión arriesgada.

¡La verdad es que salir con tu mejor amigo puede ser un desastre!

1. No existe el factor sorpresa

Una de las emociones más especiales del enamoramiento es la novedad constante de sentir que cada día es especial gracias a esa persona ideal. Sin embargo, conocéis tantos detalles de él que sabéis de memoria sus virtudes y defectos. Y esta confianza inicial también tiene la desventaja de la falta del romanticismo que surge cuando empezáis a conocer a un desconocido que te atrae. Al salir con tu mejor amigo puede que te cueste observar alguna diferencia respecto de cuando solo erais amigos.

2. Puedes perder la amistad

Si la historia no tiene un final feliz, no solo tendréis que vivir el proceso de duelo del desamor, sino que a esta herida también tendrás que sumar el vacío de una amistad rota. Puesto que por mucho que lo intentéis, no podréis volver al punto anterior al inicio del romance. Es imposible hacer como si no hubiese pasado nada.

3. Puedes confundir los sentimientos

Al pasar tanto tiempo con tu mejor amigo, compartir tantas confidencias y mantener conversaciones sobre temas profundos, es muy posible que en algún momento dudéis sobre si realmente estáis enamoradas o solo estáis confundiendo vuestros sentimientos por él. La línea que separa una amistad íntima del inicio del amor puede ser tan fina cuando existe un alto grado de complicidad, que tal vez toméis decisiones con cierta inseguridad al no saber qué es lo que verdaderamente queréis.

4. Tal vez se convierta en un extraño

Si la historia con vuestro mejor amigo no funciona, pasará a convertirse en tu ex. Un vínculo totalmente diferente. Y, además, es posible que tengáis la sensación de tener delante a un extraño, a alguien que no tiene nada que ver con aquella persona que vosotras habíais conocido. En realidad, ese chico sigue siendo el mismo, sin embargo, en esta situación lo que cambia es vuestra percepción.

5. Perder amigos comunes

Si ambos sois buenos amigos, es muy posible que tengáis un grupo de relación social. Al vivir una historia de desamor, es probable que esta situación no solo os afecte a vosotros, sino también a vuestros vínculos más cercanos. Habrá colegas que se posicionarán a favor de uno o de otro generando malos rollos en la pandilla.

¿Amistad o amor? Salir con tu mejor amigo puede ser una experiencia que no termine como habías imaginado. Esto debe llevarte a valorar con prudencia tus decisiones sentimentales. Sin embargo, recuerda que vivir es aprender. Y si estás enamorada, y quieres luchar por esta historia, arriesga con el corazón.

Una relación es un asunto que depende de dos personas siempre. Eso todos lo sabemos. Sin embargo, a veces uno de los integrantes de la pareja es explosivo y tiende a reaccionar de manera un poco descontrolada cuando algo le disgusta -o no le sale como esperaba-. ¿Es ese vuestro caso? Estos exabruptos pueden dañar el romance por completo.

Seamos justos, es natural que a veces tengáis un mal día y contestéis de manera inapropiada a vuestra pareja (no es lo ideal, pero digámoslo, sucede). Cuando este comportamiento es repetitivo en el tiempo, pedir disculpas ya no basta, porque el cariño se va desgastando, y claramente no podéis vivir justificándolo sin intentar al menos reconocer el problema -y tratar de remediar la situación-.

A continuación, os daremos algunos tips de ayuda para el manejo de ira, para que la relación no comience a hacer aguas y detone el quiebre.

¿Cómo aprender a manejar la ira para que no arruine tu relación?

1. Trabajar la respiración

Aunque parezca extraño, aprender a respirar correctamente os ayudará de muchas maneras, principalmente a oxigenar bien vuestro cerebro, os permitirá calmaros e incluso mejorar la digestión y el sueño. Cuando os sintáis algo tensas y que podéis llegar a desquitaros con vuestra media naranja, respirad hondo por algunos instantes (mientras más prolongado, mejor). La meditación puede ayudaros con esta tarea, a estar tranquilas y a suavizar vuestros arranques de ira.

2. Aprender a pedir perdón

Dijimos que lo ideal no es vivir pidiendo perdón, sino que encontréis la manera de no continuar con los exabruptos agresivos hacia vuestra pareja. Sin embargo, como se puede tratar de un problema serio que ya lleva bastante tiempo, lo mínimo que podéis hacer para comenzar, es disculparos con quien amáis -haciéndole saber que no es responsabilidad suya-, y comprometeros de corazón a trabajar el manejo de ira.

3. Ser honesta contigo misma y con tu pareja

A veces efectivamente hay cosas que os molestan de vuestra pareja, pero es poco sano esperar a estallar de ira en vez de hacérselo saber de manera tranquila, charlando. También es momento de ser honestas y que reconozcáis si vuestro comportamiento explosivo se ha transformado en un problema que puede llegar a destruir la relación.

4. Buscar ayuda

Buscar ayuda externa no es un signo de debilidad, por el contrario, significa que estáis reconociendo el problema y que necesitáis apoyo de algún profesional que os permita entender lo que os pasa. Desde una terapia psicológica hasta tratamientos alternativos -como flores de bach, reiki, etc.-, buscad lo que más os acomode y que sintáis de corazón que puede serviros para el manejo de ira.

5. Recordar que estos exabruptos no te definen

Así es, muchas veces pensamos que algún rasgo negativo nuestro es todo lo que somos, y que la gente solo ve esa faceta de nosotros. No solamente no os define como personas, sino que además podéis cambiarlo y mejorarlo.

Si de verdad amáis a vuestra pareja y notáis que vuestros episodios de enojo están causándoles problemas, ya habéis dado el primer y más difícil paso, que es reconocer que estáis equivocadas. Seguid estos consejos y aprended a ser mejores parejas y personas, de seguro empezáis a tener una relación más romántica.

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