Curiosidades

En ocasiones, nos apetece un cambio de imagen y los tintes son nuestros mejores aliados para conseguirlo. Los expertos y profesionales de los salones de belleza más prestigiosos advierten que la elección del color del tinte es algo muy importante, ya que no todos los tonos favorecen igual y hay que tener en cuenta factores como el color de los ojos o el tono de la piel para escoger el tinte que mejor nos va a quedar.

Tinte en función del color de tus ojos

El color de los ojos puede hacer un bonito contraste con el de nuestro pelo y, por ello, es algo que debemos tener muy en cuenta a la hora de elegir un tinte.

Para los ojos verdes los expertos recomiendan utilizar tintes en tonos castaños claros, rubios ceniza o rojos cálidos, que permitan realzar el color de la piel. Si el color es verde intenso y se quiere conseguir una mirada atrevida y una apariencia más salvaje se puede optar por colores más oscuros como el negro.

Para los ojos azules los tintes ideales son los de tonos rubios, si lo que se busca es una belleza clásica, o castaños profundos para un bonito contraste de tonalidades.

Si los ojos son marrones o color miel los tintes que más favorecen son los castaños y los chocolate, que se pueden complementar con unas suaves mechas para conseguir una sensación de mayor calidez.

Para los ojos negros o muy oscuros lo ideal es combinar tintes oscuros, morenos o castaños, con mechas en tonos caoba para lograr un bonito contraste

.

Tinte en función del tono de tu piel

El tono de la piel también puede crear una buena combinación con el cabello a la hora de conseguir un rostro más iluminado y una buena aura de belleza.

Para pieles claras, perladas o rosadas los tintes que mejor quedan son los que tiran a rubio o castaños claros e incluso para las más atrevidas los rojizos.

Para las pieles intermedias, con tono oliva o chocolate, los tintes más favorecedores son los negros, café, o rojos fríos, e incluso se puede arriesgar con un negro azulado que está tan de moda esta temporada. Estos tonos de piel también permiten jugar con los degradados.

Si las pieles son oscuras, muy morenas, lo ideal son tintes castaños oscuros, rubios cobre o rojizos para conseguir una mayor uniformidad en el rostro.

Actualmente, existen una gran cantidad de tonalidades de tintes en el mercado. Con la ayuda de estos consejos y de nuestro estilista de confianza podremos dar con el más adecuado. Además, es muy importante utilizar un buen champú para que el tinte se conserve durante más tiempo y el color no se vea deteriorado.

Las relaciones de pareja hay que cuidarlas día a día, por eso es importante tener detalles y ser amables y cariñosos con nuestra pareja, al fin y al cabo, el amor es como una flor que debe ser regada constantemente para que florezca y se mantenga viva. Hay varias ideas para mantener viva la llama del amor como seducir con una cena romántica, preparar un baño excitante, o el plan por excelencia: organizar una escapada romántica sin necesidad de que sea una fecha especial como cumpleaños o aniversarios.

Organizar una escapada romántica

En primer lugar, tendrás que tener en cuenta las preferencias de tu pareja, si es más de playa o de montaña, para elegir el lugar ideal para la escapada. Recuerda que debe ser un sitio de agrado, en el que puedan relajarse y pasar tiempo juntos. Es recomendable que, si se trata de una escapada corta, escojas un lugar lo más cerca posible para aprovechar el tiempo al máximo y no perderlo en el desplazamiento. Lo ideal es que en dos o tres horas llegues a tu destino.

Es conveniente que elijas la fecha con antelación para asegurarte que hayadisponibilidad en el hospedaje en los días elegidos y consigas una buena oferta en los precios. Una vez que tengas reservado el alojamiento, mantén el secreto hasta el último momento, el factor sorpresa enriquece mucho la experiencia. Incluso, si vas a viajar en coche, lo que puedes hacer es prepararle tú mismo la maleta y taparle los ojos hasta llegar al lugar en cuestión.

Planea actividades

Aquí es donde realmente vas a tener que poner toda la carne en el asador. Según las preferencias de tu pareja, busca aquellas actividades que puedan realizar juntos en el lugar que hayas escogido para la escapada. Por ejemplo, si escogiste una zona rural, hacer senderismo, montar a caballo, realizar descenso de un río en kayak, hacer parapente, ir a ver la puesta de sol, visitar alguna granja, o buscar algún lago donde refrescarse, pueden ser algunas de esas actividades que pueden realizar y que fomentan la confianza entre ambos al compartir aficiones y gustos.

Por el contrario, si el destino elegido es un lugar de costa, pueden realizar actividades como paseo en barco, alquilar motos de agua, hacer submarinismo, hacer una ruta por las mejores playas de la zona, realizar un picnic en la playa para pasar el día, organizar una noche de cine, o practicar algún deporte acuático, aunque sea por primera vez, como paddle surf, o iniciación al surf.

En definitiva, si quieres sorprender a tu pareja, que mejor que conocer nuevos lugares juntos. Hacer planes juntos ayudará a tener recuerdos especiales para la posteridad, y que mejor forma que aprovechar el factor sorpresa, pues esto le dará un valor añadido a la experiencia para fortalecer la llama del amor.

El amor no se encuentra de un modo definitivo sino que se crea y se renueva cada día. De lo contrario, el sentimiento se estanca en algún punto de la historia. Una pareja se conoce en un momento determinado de la vida, ambos se enamoran.

Pero eso no significa que a nivel individual, evolucionen constantemente en la misma dirección. Si buscas una relación de pareja sana, no solo pongas corazón al sentimiento sino, también, consciencia. Este nivel consciente del amor es el que te ayuda a analizar el porqué y el para qué de todas tus acciones.

¿Cómo poner razón al corazón?

De este modo, más allá de la exaltación de la pasión tan propia del romanticismo, la realidad es que la parte racional es muy importante en un amor sano ya que para querer a una persona de un modo incondicional, tienes que saber quién es, es decir, debes conocerle en su esencia íntima, descubrir cuáles son sus motivaciones de felicidad, sus expectativas, sus miedos, sus valores, sus deseos… ¡Un conocimiento integral de su personalidad!

Ten presente que en una relación de pareja existe un juego de equilibrios. El vínculo está formado por la suma individual de dos personas. De este modo, en el seno de este amor surgen espacios compartidos y otros individuales porque el verdadero amor es aquel que te lleva a vivir la libertad de amar a otra persona, pero sin renunciar a ti mismo. Por el contrario, en una relación tóxica centrada en el apego, la identidad individual se ahoga en ese amor insano.

Para vivir un amor consciente, observa esta historia más allá del disfrute presente. Busca el sentido de esta relación, qué aporta a tu vida que te ayuda a crecer como persona y, a su vez, qué haces tú para que ese amor se desarrolle.

Por ejemplo, eres una persona consciente en tu relación cuando en una etapa de crisis de pareja, no culpas a tu pareja por todo lo ocurrido sino que tú también haces autocrítica para reflexionar sobre como has colaborado para llegar a esta situación porque el amor es un asunto de dos.

Por otra parte, esta actitud también es muy importante para que no te dejes arrastrar por la inercia de la corriente de la prisa y la ocupación constante y busques tiempo para hacer balance de tu historia. La mente es la luz del corazón a partir de la reflexión sobre el sentimiento y la emoción.

Beneficios de una relación consciente

Un amor de este tipo te potencia en todos los ámbitos de tu vida porque no está basado en la necesidad de estar con alguien, sino en el amor que te motiva para ser tu mejor versión.

¿Por qué son consideradas las frutas del amor?

Amarillas, verdes, rojas… Las manzanas ocupan nuestros mercados, nuestras cocinas, nuestros platos… Pero ¿alguna vez les has dedicado unos minutos de tu tiempo para contemplarlas fijamente? Son frutas hermosas, suaves, esféricas y jugosas. Desde tiempos inmemoriales las manzanas se han asociado al amor y han llegado a representar dos simbologías que se llegan a abrazar y relacionar entre sí: la espiritual sensual. Descubramos los secretos que estas maravillosas frutas nos susurran.

Empezando por su vertiente más sexual, cuando realizamos un corte vertical en estas frutas, la forma que se dibuja en su corazón nos recuerda a una vulva. Si viajamos unos cuantos años atrás, a nuestra Europa Antigua, “tirar manzanas a alguien” (del latín, petere malis quandam) y hacerlo, fundamentalmente, a las mujeres era una manera de declarar el amor por ciertas personas. Se podría decir que las manzanas han llegado a simbolizar el erotismo, al igual que otras muchas frutas y numerosos manjares, a causa de los tabús sexuales de las diferentes culturas. Estos llevaron a las personas a expresar sus necesidades prohibidas de una forma inocente a través de las comidas, otorgándoles un nuevo significado. Por esta razón, encontramos muchos nombres de frutas, verduras o animales utilizados para designar a los órganos sexuales y que el acto de comer sea un eufemismo del acto sexual.

En la Historia europea, aparte de ser símbolo del amor, de la poesía, de las religiones y de los mitos, se han atribuido y se siguen atribuyendo a las manzanas muchos significados. Entre ellos, podemos destacar el conocimiento, el deseo, el matrimonio, la fertilidad, la primavera, la longevidad, la fidelidad, la belleza, la renovación, la magia, la revelación, el pecado, la tentación, la inmortalidad, la discordia, la vida y la juventud. Respecto a su simbología espiritual, toda nuestra la cultura nos ha dejado en herencia los usos y beneficios más metafísicos que las manzanas nos proporcionan. En la actualidad, se utilizan para dar masajes energéticos y en Internet podemos encontrar diferentes hechizos de amor en los que el ingrediente principal es la manzana. En los cuentos que nos explicaban de niños ya vimos cómo relacionaban las manzanas con las brujas. ¡Mucho cuidadito con estas prácticas!

Finalmente, si nos adentramos en el mundo de los fetiches, encontramos la sitofilia, es decir, la excitación sexual derivada de mezclar alimentos en el sexo. Dentro de la comida, hay un fetichismo especial hacia frutas y vegetales, en el que son usados para obtener satisfacción sexual, desde los juegos preliminares hasta la penetración con ellos. ¿Incluirías las manzanas en tu práctica sexual? Aparte de jugar con ellas en la cama, las manzanas también ayudan a mejorar nuestra vida sexual. Descubre cómo y por qué aq.

Todos hemos escuchado alguna vez esa expresión de que el amor genera mariposas en el estómago, pero… ¿Y si en realidad en donde las crea es en el cerebro?

Algunos estudios científicos han dado por probado que el enamoramiento altera la actividad cerebral, pero aún no han sido capaces de dirimir por qué albergamos ese sentimiento hacia una persona y no hacia otra, o cómo funciona exactamente la química del amor.
El amor tiene, entre otras cosas, un proceso químico por medio del que nuestro cerebro segrega diversos neurotransmisores como la oxitocina, la dopamina o la adrenalina. Hasta la fecha, se estima que durante este proceso de enamoramiento son doce las áreas cerebrales que se ponen en funcionamiento para producir estas hormonas en cantidad variable según en qué etapa nos encontremos.
Durante la primera fase nuestro cerebro segregará, sobre todo, dopamina. Cabe recordar que se la conoce popularmente como “la hormona de la euforia y el placer” y sus efectos en el cerebro humano han llegado a compararse con los producidos por el consumo de drogas. ¿Quizá sea la dopamina la culpable de que durante los primeros momentos del enamoramiento no podamos despegarnos la sonrisa de los labios?
En fases más avanzadas, cuando ya hemos establecido los cimientos y nos encontramos en una relación más estable, nuestro cuerpo aumenta la producción de oxitocina, la conocida como “hormona del amor”. El otro proceso fisiológico durante el cual el cuerpo eleva la producción de esta hormona es durante la lactancia ¿y acaso existe amor más incondicional que el de unos padres por su hijo? Es durante esa fase de producción de oxitocina cuando se crean los vínculos más profundos en la pareja.
Otra de las hormonas que se segrega durante esta etapa es la vasopresina. Aún se está estudiando el efecto de este neurotransmisor en nuestro cerebro, pero los experimentos con ratas han demostrado que, aquellas con una menor concentración de vasopresina son las que buscan una nueva pareja. Por lo tanto, de momento, algunos científicos la denominan la “hormona de la fidelidad”.
En conclusión, todo eso que nos sucede cuando nos enamoramos: el rubor, las manos sudorosas, las palpitaciones… tiene su explicación científica. Pero, ¿podemos reducirlo todo a un proceso químico? Parece que de momento no y que aún queda mucho por comprender acerca de cómo funciona el amor y sus efectos sobre nuestro cerebro.

¿Y si revertimos la ley de la causa y el efecto? Quizás, la clave para conseguir relaciones duraderas y satisfactorias radique en que nuestro comportamiento incida en la secreción de esas hormonas y no solo al revés. Mantener ese entusiasmo, esa comprensión y paciencia de los primeros momentos, replicar las condiciones en las que nuestro cerebro genera picos de oxitocina, puede ser una de las claves fundamentales para unas relaciones de pareja más duraderas, relajadas y plenas.

Hacer el amor es una práctica muy íntima tanto que a menudo harás cosas de manera inconsciente, pero que llamarán la atención de tu pareja y harán que se pregunte la razón de dicho comportamiento. Esto, en muchos casos, es debido a la inseguridad que provoca compartir nuestra intimidad, lo que hará que se fije y busque gestos en ti que le harán dudar de si está haciendo algo mal.

Uno de esos comportamientos es, por ejemplo, el hecho de que comúnmente las mujeres cerramos los ojos durante el sexo. Esta acción con frecuencia causa que ellos se pregunten cuál es la explicación. Algunos llegan a una conclusión errónea, que les hace sentir feos, y otros creen que nos imaginamos estar con otro hombre.

Pero quienes han intentado buscar una explicación a este fenómeno comúnmente lo han atribuido a la inseguridad femenina. Del mismo modo lo dicen sobre el hecho de que algunas mujeres solicitan apagar la luz durante el acto sexual. ​Y, a pesar de que tristemente es cierto que millones de mujeres tienen inseguridades sobre sus cuerpos, esta no es la razón más ajustada a la realidad.

¿Existe una explicación científica?

Pues lo cierto es que no. A lo largo del tiempo se han realizado cientos de estudios científicos, pero nunca se ha conseguido llegar a una conclusión determinante. La teoría más apoyada explica el dicho popular que dice “No debes confiar en quien te besa sin cerrar los ojos”, y es que en las experiencias sexuales buscamos un placer extremo. Debido a que dispones de cinco sentidos, a menudo podrás llegar a sentirte sobreestimulada, lo que se traduce en una reducción en la atención que prestas a determinado aliciente. Por ello, si eliminas el sentido de la vista, tu cerebro utilizará más recursos en otros sentidos, como por ejemplo el auditivo o el tacto.

Las tareas visuales requieren de un alto nivel de carga perceptual. Esto quiere decir que, si dispones del sentido de la vista, todos los sentidos restantes se convertirán en receptores de estímulos secundarios. Por ello, mientras besas cierras los ojos de manera instantánea e inconsciente, lo que permite a tu cerebro anular cualquier estimulo visual y admite una mayor concentración en el sentido del tacto.

Este fenómeno no solo sucede en el género femenino, sino que también ocurre en los hombres. Por lo que generalmente, cerrar los ojos durante el acto sexual significará aportar mayores recursos a la percepción de caricias, lo que permitirá una mayor estimulación y un placer más intenso para ambos.

Así que, si notas que tu pareja tiene los ojos cerrados mientras hacéis el amor, no tienes nada de que preocuparte. Lo más probable es que lo haga para poder sumergirse más en la experiencia y apreciar tu cuerpo sin distracciones.

Las relaciones abiertas aparecen como alternativa al modelo clásico de relación, en el que existen unas reglas básicas de exclusividad sexual. No todo el mundo está preparado para aceptar una relación abierta: es una decisión muy personal que se tiene que tomar siendo sincero con uno mismo y con los propios valores y las creencias que se tengan.

¿Cuáles son las ventajas de una relación abierta?

Toda relación saludable tiene que nacer de un deseo en libertad de estar con la otra persona pero, cuando la monogamia que comenzó como una decisión libre se convierte en una imposición, pueden aparecer los engaños y la frustración.

Frente a estas situaciones, surge la opción de mantener relaciones abiertas. Estas son las principales ventajas:

– Disfrutar de la relación sin preocuparse por posibles infidelidades, ya que existe una libertad sexual pactada.

– No tener sentimientos de culpabilidad si te atraen otras personas que no son tu pareja.

– Estar abierto a nuevas experiencias.

– Aprender a liberarse de los celos y los sentimientos de posesión.

El modelo de relaciones de pareja ha venido condicionado a lo largo de la historia por la cultura, las religiones y la educación. Para una mayoría de personas, la lealtad sexual es fundamental y no se sienten cómodas compartiendo a su pareja.

Se trata de revisar por qué pensamos y sentimos de la manera en que lo hacemos, para ver si cabe la posibilidad de que seamos más felices manteniendo otro tipo de relaciones y cambiando nuestra forma de entender la pareja.

Quienes defienden el amor libre y el poliamor, aseguran que la honestidad está asegurada y que el amor sano es siempre abierto. Los detractores, defienden que el amor implica exclusividad y fidelidad.

Desventajas de una relación abierta

La principal desventaja es la insatisfacción que surge en estos dos casos:

– Cuando una de las partes de la pareja acepta las condiciones para mantener cerca a la otra persona y sin estar realmente de acuerdo.

– Cuando, pasado el tiempo, una de las dos personas comienza a tener sentimientos en los que desea la exclusividad sexual y sufre cuando esto no es así.

Es más fácil no asumir compromisos cuando no existe más que atracción sexual, pero a menudo todo se complica cuando surge el enamoramiento.

No todas las relaciones abiertas son iguales

En algunas personas, las relaciones abiertas pueden ser el resultado de una incapacidad de conectar con otra persona a niveles más profundos, escudándose en la aceptación únicamente de relaciones superficiales y sin ningún compromiso.

En definitiva, todo depende del origen de la decisión de mantener relaciones abiertas, si se trata de una manera práctica y sana de entender las relaciones o si, por el contrario, es una forma de enmascarar y reafirmar miedos o dificultades emocionales para crear vínculos afectivos que implican compromisos.

 

Existe el mito -ampliamente difundido- de que los hombres siempre quedan satisfechos después del sexo, ya que alcanzar el placer les resulta muy sencillo -al menos más que a nosotras-. Sin embargo, la creencia de que se excitan fácilmente y llegan al orgasmo en cada relación, dista bastante de la realidad.

La verdad es que ellos se pueden decepcionar de un encuentro amoroso al igual que vosotras, e incluso tener problemas para alcanzar la excitación necesaria en el juego previo. Eso, entre otros detalles relativos al sexo que definitivamente ¡detestan!

Cosas que los hombres odian del sexo

1. Conseguir la erección no siempre es fácil

Aunque es habitual creer que están siempre listos, lo cierto es que a veces les demora un poco poner las cosas “en su punto”. Peor aún, se sienten presionados de tener un buen desempeño y estar rápidamente dispuestos para la faena, lo que no contribuye en el logro de su objetivo. En ocasiones, el comienzo puede ser desastroso, así que procurad ser benévolas con ellos. Recordad que nada es automático.

2. Desvestirse es un lío

En las películas se muestra una verdadera coreografía entre la pareja protagónica para quitarse la ropa muy sensualmente. Sin embargo, la realidad es otra y hay prendas que lían bastante a la hora de tomar acción. ¿Ejemplo? Los calcetines. Quitárselos con dignidad es todo un arte, y ellos son rudimentarios en estos menesteres. Similar es el caso del calzado. ¿Otra prenda compleja? El cinturón. A veces se traba y seguro vosotras mismas habéis tenido problemas con él. Pues bien, ese es otro asunto que para nada les mola.

3. Apuntar al momento preciso

Es una de las cosas que los hombres odian del sexo, aunque no siempre se converse. Para ellos es toda una complicación saber si vosotras estáis lo suficientemente lubricadas. Tampoco se atreven a preguntarlo, pues se supone que debieran saberlo. En más de una ocasión se han anticipado, y les ha resultado bochornoso.

4. Controlar la eyaculación es más difícil de lo que parece

Varias parejas utilizan el “coitus interruptus” como método de refuerzo a la anticoncepción. Sin embargo, para él dominarlo no siempre es sencillo. Por eso, hay casos en que no pueden controlar la eyaculación.

5. No siempre es satisfactorio

El mito es claro, específico y de amplia difusión: ellos siempre terminan contentos después de intimar. Sin embargo, aunque matarían porque tal cosa fuese real, lo cierto es que tienen las mismas posibilidades que vosotras de lograr un coito satisfactorio. Más de una vez les ocurre que no consiguen llegar al orgasmo o quedan decepcionados del desempeño de sus compañeras, producto de las altas expectativas.

Por supuesto, el hecho de no eyacular es algo que prefieren obviar y evitan a toda costa reconocer que no llegaron al orgasmo. Eso los inseguriza respecto a sus propias capacidades amatorias, así que -aunque no lo creáis- ¡ellos también fingen alcanzar el Paraíso!

Como veis, son varias las cosas que los hombres odian del sexo, por lo que no todo es tan perfecto como parece. ¡A que ni siquiera lo habíais pensado!

9 panoramas ideales para un presupuesto limitado

Salir de la rutina es absolutamente necesario de vez en cuando; hacer todos los días o todo el tiempo lo mismo es agotador. Sin embargo, muchas veces contamos con un presupuesto limitado que nos impide realizar todas las cosas que quisiéramos, y ello nos hace pensar (erróneamente) que sin dinero no podemos pasarla bien.

Pues eso no es cierto, porque hay muchísimas actividades divertidas que podemos hacer en pareja con poco y nada de dinero. ¿Queréis algunas ideas?

1. Paseo en Ferry

Si tenéis la posibilidad de andar en ferry en vuestra misma ciudad ¿qué esperáis? Un paseo de estos es ideal para los amantes de la aventura, y tiene a su favor que es un panorama económico, al alcance de cualquier bolsillo.

2. Ir a ferias libres

Un paseo que puede transformarse en una verdadera búsqueda de tesoros, ya que en las ferias libres podemos encontrar toda suerte de cosas a bajos precios. La entrada es gratis y tampoco es necesario que compren nada, el simple hecho de pasear por los puestos y contemplar la infinidad de objetos os divertirá una tarde completa.

3. Unirse a un voluntariado

Una bonita y diferente manera de compartir tiempo juntos sin invertir mucho dinero es unirse a una agrupación en la cual trabajen como voluntarios. Busquen alguna actividad de interés común en la que os interese participar, como, por ejemplo, una organización de ayuda animal.

4. Ir a museos y exposiciones culturales

En la ciudad siempre hay actividades gratuitas a las que se puede asistir. No está mal considerar también el darse un baño cultural junto a la pareja, admirando esculturas, pinturas o exposiciones fotográficas.

5. Spa en casa

Cuando hace mucho frío o estáis muy cansados, siempre podréis divertiros en casa. ¿Qué os parece implementar un spa en la comodidad del hogar? Solo necesitáis unas cuantas velas, incienso, espuma o bombas efervescentes para el baño y música relajante. Si la bañera es pequeña, ¡no hay problema!, podéis hacer una sesión de masajes con cremas o aceites especiales.

6. Noche de pizza y videojuegos

Para un presupuesto limitado, un panorama sencillo, que nunca falla. Si los videojuegos no son lo vuestro, podéis cambiarlos por una maratón de series o películas del género que más os guste.

7. Karaoke

Dicen que el canto relaja el cuerpo. A todos nos gusta, aunque no lo hagamos tan bien. Podemos buscar algún bar con opción de karaoke, o implementarlo en casa con los recursos que tengamos.

8. Ejercitarse juntos

No necesitáis ser deportistas para realizar alguna actividad recreativa juntos. Podéis ir a caminar, pasear en bicicleta o subir un cerro. Os ayudará a manteneros en forma, salir de casa y conectaros con la naturaleza.

9. Paseo por el día a una ciudad cercana

Para este panorama tampoco necesitáis mucho dinero. Podéis buscar ofertas de viajes en tren o bus a alguna ciudad o pueblo cercano, e incluso, si queréis ahorrar al máximo, llevar vuestra propia merienda y hacer un picnic en el parque.

¿Qué otra idea se os ocurre para un paseo romántico con un presupuesto limitado?

 

La amistad es tan importante como el amor. Y existen muchas formas diferentes de tener el corazón roto. Así como vivís un proceso de duelo al romper con vuestras pareja, cuando os distanciáis de una gran amiga después de una decepción, sentís un vacío infinito en vuestra vida. Es decir, una pelea amistosa puede producir un impacto psicológico aún más fuerte que el desamor. Desde el punto de vista de la inteligencia emocional, ¿por qué motivo duele más esta herida desde el punto de vista?

Razones por las que una pelea amistosa duele más que una pena de amor

1. Compañía vital

Las alegrías aumentan cuando se comparten con las amigas y las tristezas se alivian a través del consuelo. Es decir, la amistad produce un efecto terapéutico tanto en los momentos felices como en las situaciones de vulnerabilidad. Es decir, la experiencia vital de la amistad se da mucho tiempo antes del primer beso o la primera cita. De hecho, cuando recordáis los mejores momentos de vuestras vidas – desde la niñez – observáis la presencia de amigas que son importantes para vosotras.

2. Profunda conexión emocional

Aristóteles afirma: “la amistad es un alma que habita en dos cuerpos”. En definitiva, podéis llegar a sentir una conexión emocional tan profunda con vuestras amigas, que cuando el vínculo se rompe necesitáis vivir un proceso de duelo para sanar las heridas. Una amiga es una confidente, conoce vuestros secretos. Sois dos personas diferentes, sin embargo, en muchos momentos también sois espejos.

3. Efecto dominó

Cuando os distanciáis de una amiga, podéis perder también a otras amigas comunes. Es un hecho que la situación afectará al grupo completo, ya que algunas personas toman posiciones en favor de una o de otra. Cuando observáis que esta situación personal ha tenido repercusiones a nivel grupal, también os sentís más vulnerable.

4. Vínculo fundamental

Es posible ser feliz sin tener pareja, pero no es posible serlo sin contar con buenas amigas. Es decir, estos vínculos son esenciales tanto en vuestras etapas de soltería como cuando estáis contentas y enamoradas. Las amigas son testigos de vida. Y este tipo de relaciones son elementales para practicar las habilidades sociales y disfrutar emociones tales como la amabilidad, gratitud, empatía, admiración y cariño incondicional.

5. La amistad como un pilar

Decís adiós a vuestra confidente, a esa persona que lo sabe todo de vosotras. Cada vez que vivís una situación que os apetece compartir, vuelve a vuestras mentes el recuerdo de esa amiga que ya no tenéis a vuestro lado. De este modo, le echáis de menos en la vida.

El desengaño que produce una amistad puede ser incluso más amargo que la herida que produce el desamor. Esto, ya que no sólo es posible vivir un flechazo en el amor, sino que también podéis experimentar química emocional con una persona en el plano amistoso. Y en las mujeres, este tipo de relaciones eleva el nivel de autoestima, mejora la salud emocional, fortalece la resiliencia personal, eleva el estado de ánimo e incrementa el optimismo. Una amistad nace con vocación de eternidad, y cuando se rompe, abre paso a la amargura.

Vosotras, ¿habéis sufrido un quiebre amistoso? ¿Extrañáis a aquellas camaradas?

1 2 3 11