Consejos y trucos

Sea por las vacaciones, para una escapada de fin de semana o, simplemente, para un trayecto largo, si viajamos con niños debemos tener en cuenta algunos detalles sobre los que, de otra manera, pasaríamos de largo. Los niños tienen necesidades especiales que debemos satisfacer, tanto por comodidad como por seguridad, de ellos y de todos. ¿Tienes hijos? Pues presta atención a estos consejos a la hora de viajar.

¿Cómo viajar mejor con los niños?

Las características y necesidades de los niños difieren según sus edades. ¿Cómo afecta al viaje?
Bebés de hasta un año Estos pasan la mayor parte del tiempo dormidos, así que, en contra de lo que podría parecer, el trayecto suele ser más cómodo. Como no caminan ni entienden lo que están visitando, podéis seguir haciendo planes de adultos sin problema. Sin embargo, requieren de más equipaje (sillita de viaje, carro, cuna, bolsa de pañales, mucha ropita, etc.). Si el bebé no toma leche materna, llevad la comida si viajáis a un lugar que no conocéis. Así evitáis el riesgo de no encontrarla cuando haga falta.

Niños de 1-2 años

¡Un reto mayor! Curiosean, tocan y se llevan todo a la boca. En estos viajes debes tener más paciencia y mano izquierda que nunca. No los pierdas de vista en ningún momento. A partir de esta edad conviene marcarlos siempre por si se pierden. Puedes hacerlo con pulseras identificativas e incluso escribiéndoles con un rotulador en el brazo los datos de contacto. El equipaje va a ser grande porque siguen necesitando pañales y el carrito o una mochila portabebés. Ellos caminan, en efecto, pero no puedes tenerlos todo el día de pie y querrán descansar. Respecto a la comida y el sueño, procura respetar los horarios y las rutinas de casa. Aunque ya pueden comer más cosas, evita las rarezas, las comidas muy especiadas y cualquier cosa que intuyas que se convertirá en una pelea. ¡Ve a lo fácil!

Niños de 2-5 años

Son más autónomos, saben pedir las cosas y avisar si tienen pipí o caca. En general, sigue las indicaciones anteriores, pero añade esta otra: asegúrate de que el viaje tiene opciones de ocio para ellos. Museos divertidos, parques, piscinas, columpios… hay que darles la oportunidad de divertirse y desfogar.

Niños de 6-12 años

¿La mejor edad para viajar? Son niños autónomos, despiertos, curiosos y dispuestos a todo. Deja que sugieran planes y ayuden con las maletas. Involúcralos en el viaje. Sigue las indicaciones anteriores sobre sueño y comida, aunque ya pueden comer de todo. Si el trayecto es muy largo se aburrirán, así que planifica paradas y actividades. En definitiva, tengan la edad que tengan los niños, debes prevenir y prepararte con antelación: documentación, paradas, comer, dormir, planes de ocio, etc.

¡Sé flexible, relájate y disfruta del viaje!

Escoger el factor de protección solar

¿Qué ocurre cuando nos exponemos al sol continuamente sin protección? Terminamos rojos y con una piel ardiente que nadie desea tener en ese momento, ¡sobre todo, por el dolor! Y, como bien se vio en este anterior artículo, debemos cuidarnos en verano, tanto por dentro como por fuera. Nuestra piel tiene memoria y es muy importante protegerla frente a los rayos solares, incluso, en lugares de sombra. Estos rayos pueden producir graves daños en este tejido tan importante, desde el envejecimiento precoz y las manchas en la piel hasta graves melanomas o cáncer de piel. Debes conocer cómo hacer un buen uso de los protectores solares y comprobar sus ingredientes, su resistencia al agua, su composición química, qué tipo de rayos bloquean (UVA o UVB) y, sobre todo, qué factor llevan.

Qué factor de protección debo escoger

Escoge según tu piel

Si tu piel es más clara, fácilmente, te quemarás al sol en el poco rato que estés expuesto. Si tienes una piel más morena u oscura, sabes que tienes mayor “protección”, pero no debes confiarte.

Primero, debes averiguar cuánto tarda tu piel en quemarse al sol sin protección, es decir, cuándo empieza a ponerse roja. Para que te hagas una idea, una piel clara suele tardar unos cuatro minutos, mientras que las más oscuras podrían empezar desde los diez minutos. Una vez hayas obtenido el tiempo, tendrás que estimar cuánto tiempo estarás expuesto al sol. Ahora, tendrás que multiplicar el tiempo hallado por el factor que estés utilizando. Si tardas cinco minutos en quemarte sin protección y utilizas una crema solar de factor 15, estarás setenta y cinco minutos protegido al sol.

Escoge según tu situación

Lo ideal es utilizar una crema solar que se adapte a tu situación. No es lo mismo estar en la playa toda una mañana que hacer una caminata de veinte minutos. Por otro lado, si vas a hacer deporte, escoge una que haga frente al sudor; o, si vas a estar en la piscina, utiliza una que te proteja en el agua.

Además, no olvides que la cantidad que utilices es importante. Puedes utilizar, como mínimo, el tamaño de una cucharada pequeña para las zonas sensibles (cara y cuello) y más cantidad para brazos, abdomen y espalda, entre otras.

Hoy en día, debemos protegernos frente a todos los factores ambientales que puedan dañar nuestra salud: contaminación, excesivo ruido y estrés, entre otros. No olvides que las últimas tendencias en el sector de la moda también pueden ayudar en tu protección: sombreros, gafas de sol con filtros y prendas ligeras, entre otras. Entidades famosas y revistas como Vogue están concienciadas con este asunto, que engloba a toda la población mundial. No olvides que un bronceado perfecto puede conseguirse de la forma más saludable y controlada.

 

Sin duda una relación de pareja sana parte en la empatía y la comprensión mutua. Por supuesto que es importante que sea un buen amante y un excelente padre, pero de seguro esperáis de vuestro compañero que tenga una serie de cualidades de inteligencia emocional.

Tened en cuenta que, si no veis todavía todas las señales en él, no quiere decir que debéis terminar vuestra relación. Muchas de ellas se van aprendiendo y requieren un poco más de trabajo y tiempo.

10 señales para saber que tu pareja te entiende

1. Te acepta tal y como eres

El punto básico y del que derivan todos los demás es que vuestra pareja os acepta tal y como sois y no busca moldearos a su gusto. Esto es propio de una relación madura en la cual ya ha pasado la fase inicial de enamoramiento y fascinación -un tanto ilusorias-, y se opta por un vínculo realista y a la vez más auténtico.

2. Sabe hacerte reír

Si vuestra pareja sabe haceros reír a carcajadas, o romper el hielo cuando estáis tensas o de bajón, es que ya os conoce muy bien y está al tanto qué es lo que necesitáis a nivel emocional. Esto denota un afecto sincero y, sobre todo, preocupación por vuestro bienestar.

3. Acepta críticas

Cuando vuestro hombre es capaz de aceptar las críticas que le hacéis sin hacer de eso una discusión es que, además de conoceros y presuponer vuestra buena fe, es capaz de no tomarlas como algo personal que afecte a su autoestima. Eso sí, recordad que esta actitud tiene que ser recíproca.

4. No hay celos

Si hay algo que puede destruir una relación por ambas partes son los celos, sobre todo cuando son infundados. Si vuestra galán no os interroga si llegáis un poco tarde o no pone mala cara delante de vuestros amigos o compañeros de trabajo, vais por buen camino. También es una buena señal que podáis hablar de relaciones de pareja del pasado sin problemas, y sin que eso suponga situaciones incómodas.

5. No hay presiones

Cuando estáis con él, sentís que la presión que tenéis ante otras personas o en el trabajo desaparece, porque no es necesario colmar ninguna expectativa irreal.

6. Apoyo incondicional

Si hay apoyo incondicional, pase lo que pase y hagáis lo que hagáis -o ante ataques de terceras personas-, este es un elemento a tener en cuenta. Eso sí, cuando se vaya la tormenta, escuchad lo que tiene que deciros, de seguro aprenderéis más de alguna lección.

7. No hay chantaje emocional

Nunca hay que consentir el chantaje emocional, con frases del tipo “después de todo lo que he hecho por ti”. Prended las alarmas si ante cualquier pequeño descuido os saca en cara una lista llena de detallas de las veces que habéis hecho algo que le molesta. Eso muestra que no hay respeto ni por la relación ni por vosotras.

8. Hace lo posible por verte

Si veis que, en cuanto os encontráis mal -sea física o psicológicamente-, hace todo lo posible por estar con vosotras y cancelar compromisos que no resulten ineludibles, es que estáis ante un compañero leal.

9. Respeta tus espacios

Un punto fundamental es que respete vuestros momentos de soledad, o cuándo queréis estar con vuestras amigas. Si vuestro compañero ya os conoce bien, lo entenderá sin problemas y os dará facilidades.

10. Eres tú misma

Finalmente, si cuando estáis con él podéis fluir con naturalidad y decir lo que os apetece -de la forma en que os da la gana- y sin temor a contrariarle, es que estáis con la persona adecuada.

 

Una decepción sentimental es una de las experiencias más dolorosas de la vida. Y se pone peor si habéis depositado vuestras ilusiones en alguien que tiene su corazón puesto en otra persona, es una vivencia que hace daño. No cerréis los ojos a la realidad. ¿Cuáles son las posibles señales de un engaño? En este post os lo contamos.

1. Cambio de hábitos sin una causa lógica

Si observáis un cambio en la rutina de vuestra pareja, sin un motivo coherente, es posible que salten todas las alarmas en vuestro inconsciente. Tiene menos tiempo para vosotras y os empieza a hablar de una agenda llena de ocupaciones. Cuando un hombre se divide entre dos mujeres, hace grandes esfuerzos para conciliarlo.

2. Secretos al teléfono

Una posible señal de alarma de que él tiene su corazón en otra parte es que cuando habla por teléfono -sobre todo si vosotras estáis cerca- se aleja buscando intimidad para mantener una conversación fuera del alcance de oídos indiscretos. Tampoco lee los mensajes de WhatsApp en vuestra proximidad.

3. Viajes de negocios

De pronto, su agenda laboral se ha llenado de viajes de negocios que le obligan a pasar muchas noches fuera de casa. Si cuando llamáis por teléfono en esos días, siempre está incomunicado y no tiene disponibilidad para hablar con vosotras, tenéis que estar alerta. Ya que, aunque esté en otro lugar, si está interesado en saber de vosotras debería buscar el modo de tener una charla.

4. Está distante contigo

Observáis una actitud diferente en su vínculo hacia vosotras, tiene un cambio de carácter y discute con mayor frecuencia por cualquier tontería. Estas discusiones podrían ser en realidad la manifestación de un malestar interior, es decir, una de las señales de un engaño. Está físicamente presente, sin embargo, su mente está en otra parte -pero no sabéis muy bien dónde-.

5. Ha confundido tu nombre por el de otra mujer

Este es uno de los síntomas que mayor malestar y desconfianza produce. Sin embargo, cuando un hombre mantiene un engaño es relativamente habitual que pueda intercambiar el nombre de ambas en algún momento, porque su concentración le ha traicionado.

6. Cuida más su aspecto físico

Habéis notado que se cuida más físicamente, elige con mayor detalle sus looks, practica deporte y se mira con más frecuencia al espejo. Es decir, de pronto parece obsesionado con su estética. Esta no es una señal inequívoca, pero es bueno que estéis atentas si el cambio es demasiado radical.

7. Tu intuición te dice que hay algo que está pasando

Este es uno de los puntos más importantes, especialmente, si no sois una persona celosa. Es decir, si en vuestro interior sentís que hay algo que está ocurriendo entre vosotros y creéis que vuestra pareja os engaña, tal vez es momento de que os sentéis a conversarlo.

Estas posibles señales de un engaño pueden servirte de ayuda para identificar una decepción sentimental. La idea tampoco es que entréis en una paranoia total, la confianza siempre es clave para una relación sana, y si ya estáis con duda lo mejor que podéis hacer es conversarlo.

Las mujeres lidiamos día a día con nuestro cabello, no importa este es liso, crespo u ondulado. A todas nos llega un momento en que ya no sabemos cómo peinarlo, y para ayudarte con ello (y aprovechando que están tan de moda) hoy les mostramos una guía sobre trenzas para cada tipo de pelo, ¡pueden ser el mejor accesorio!

1. Pelo liso

El cabello liso en ocasiones puede resultar difícil de trenzar, porque suele ser más suave y por lo tanto requiere que las vueltas que realices en tu pelo para formar el peinado sean más pequeñas. Para esto la trenza francesa queda muy bien, ya que intercala mechones delgados desde la nuca hasta las puntas. Si tu cabello es largo quedará mucho mejor.

La trenza espiga es similar a la francesa y resulta igual de bonita, pero si buscas un desafío mayor, prueba con las llamadas “boxer”. Éstas, a diferencia de las anteriores, son dos separadas que inician en la coronilla y terminan en las puntas.

Ojo, si vuestro cabello está dañado procurad no trenzarlo demasiado, ya que el pelo liso tiende a quebrarse al intercalarlo y apretarlo.

2. Pelo ondulado

El pelo ondulado es fácil de trenzar debido a que tiene mucho movimiento sin llegar a ser difícil de manejar. Las más recomendadas son las que no utilizan todo el cabello, sino que solo una porción, ya que la combinación de las ondas naturales junto con la trenza queda de maravilla.

Por un lado, podéis hacer una trenza francesa solo con la mitad de vuestro cabello -si éste es de largo mediano-, ondulando con algún producto fijador el resto del pelo. Si, en cambio, vuestro cabello es más bien corto, lo ideal es que optéis por un estilo menos formal, armando dos trenzas simples con el pelo que rodea el rostro y luego uniéndolas atrás.

Si en cambio vuestra cabellera es de Rapunzel, una trenza diadema acompañada de una cola de caballo es lo que quedará perfecto en vosotras.

3. Pelo crespo

Probablemente todas estaremos de acuerdo en que el pelo crespo es el más difícil de manejar: si tenéis rizos, no importa cómo vayáis peinadas, siempre sentiréis que vuestro cabello está tan desordenado como la melena de un león. Pero no os preocupéis, este artículo con trenzas para cada tipo de pelo también tiene recomendaciones para vosotras.

Para ordenar esa melena entonces, las trenzas diadema son perfectas, ya que logran afirmar todo el cabello en un bonito peinado que rodea el cráneo armando una especie de corona. Con él podréis lucir elegantes, y además es perfecto para aliviar un poco el calor de esta época del año.

Otro tipo de trenzas para pelos crespos son las estilo dreadlocks o rastas. Estas son muy pequeñas y se hacen apretando mucho cada vuelta que le dais al cabello, por lo que son ideales si no queréis que se os escape ningún pelo. Últimamente está de moda usarlas hasta la mitad, dejando que las puntas queden sueltas y con volumen.

¿Qué os parecen estas ideas de trenzas para cada tipo de pelo?

¿Lleváis un tiempo a régimen y ejercitando, pero no notáis resultados? Pues bien, vuestro plan no está resultando. ¿Queréis saber por qué? Acá os mostramos las razones.

¿Por qué no estás perdiendo peso?

1. No bebes agua

El agua es un gran aliado contra la pérdida de peso, pues además de hidratar el cuerpo, quita el apetito. Cuando bebéis este elemento vital, el estómago se siente más satisfecho, provocando que sintáis menos hambre y las porciones de comida sean mucho más pequeñas. Para que surta efecto, lo mínimo es que empecéis pronto.

2. Te saltas comidas

Si lo hacéis a menudo, puede ser una de las razones por las que no estáis perdiendo peso. Cuando olvidáis una de las comidas del día, tenéis mucho más apetito en la siguiente, así que termináis comiendo el doble. Además, si pasan muchas horas sin comer, el cuerpo entra en estado de reserva, dificultando que se quemen calorías.

3. Estás ganando músculo

Cuando hacéis dieta y ejercicio, perdéis grasa y ganáis músculo. Éste pesa mucho más, pero ocupa menos espacio. Por eso, es probable que estéis más delgadas y que eso no se refleje en la báscula.

4. Duermes poco

Si descansáis menos de lo indicado, tendréis más hambre. Según un estudio de la Universidad de Stanford, las personas que duermen menos de 5 horas, producen alteraciones endocrinas, que las hacen sentir más apetito. La explicación es simple: el organismo que no descansa, trata de buscar energía en los alimentos que le proporcionan más calorías. ¿Os suenan los carbohidratos y las grasas?

5. Comes frente a la televisión o a la computadora

Cuando coméis mirando televisión o la computadora, no podéis sentir lo que estáis ingiriendo. Solo echáis y echáis alimentos a la boca, y al final termináis por echar vuestro régimen por la borda.

6. El ejercicio que realizas es muy suave

Para que bajéis de peso, vuestro gasto calórico debe ser mayor que las calorías que ingerís. Entonces si realizáis actividad física muy suave, puede que lo que que queméis no sea suficiente para pesar menos en la báscula. Recordad que las caminatas, el yoga o el pilates, gastan menos energía que otros ejercicios como los aeróbicos o el running.

7. Entrenas poco, pero intenso

El ejercicio constante por períodos moderados, es mucho más efectivo que entrenar 1 vez a la semana por varias horas. Si no estás perdiendo peso y eres de las que se apunta al gym solo los fines de semana, es probable que sea por esto.

8. Consumes bebidas light

Os pueden gustar mucho, pero no son recomendables si estáis a régimen. Un estudio de la Revista de la Academia de Nutrición y Dietética, reveló que las personas que consumen gaseosas light podrían tener mayores probabilidades de comer alimentos ricos en grasas y calorías.

9. Te olvidas de la dieta algunos días

Si estáis a dieta en la semana, pero el sábado y el domingo coméis todo lo que encontráis, es difícil que bajéis de peso. ¿De qué sirve quemar calorías si al día siguiente lo compensáis con un banquete? La idea es que vuestro plan de alimentación saludable sea constante.

10. Consumes pocas proteínas

Las proteínas tienen varias propiedades para la pérdida de peso. Entre ellas, que entregan mucha más saciedad que otro tipo de alimentos, y que ayudan a aumentar la masa muscular, lo que además permite quemar más calorías. Así que, si estáis consumiendo pocas, os perdéis una gran oportunidad.

Como pudiste leer, las 10 razones por las cuales no estás perdiendo peso, se relacionan con errores en la alimentación y en el ejercicio. Tómalas en cuenta y modifica tus rutinas para obtener mejores resultados.

Si estáis enamoradas de vuestro mejor amigo, antes de dar el paso de iniciar un romance, analizad las ventajas y los inconvenientes de vivir esta historia de amor. Con frecuencia, las personas se posicionan en la perspectiva de aquello que puede resultar bien, pero también es aconsejable contemplar lo que tal vez no sea tan ideal. Es decir, cruzar la línea para dar lugar a una relación de pareja es una decisión arriesgada.

¡La verdad es que salir con tu mejor amigo puede ser un desastre!

1. No existe el factor sorpresa

Una de las emociones más especiales del enamoramiento es la novedad constante de sentir que cada día es especial gracias a esa persona ideal. Sin embargo, conocéis tantos detalles de él que sabéis de memoria sus virtudes y defectos. Y esta confianza inicial también tiene la desventaja de la falta del romanticismo que surge cuando empezáis a conocer a un desconocido que te atrae. Al salir con tu mejor amigo puede que te cueste observar alguna diferencia respecto de cuando solo erais amigos.

2. Puedes perder la amistad

Si la historia no tiene un final feliz, no solo tendréis que vivir el proceso de duelo del desamor, sino que a esta herida también tendrás que sumar el vacío de una amistad rota. Puesto que por mucho que lo intentéis, no podréis volver al punto anterior al inicio del romance. Es imposible hacer como si no hubiese pasado nada.

3. Puedes confundir los sentimientos

Al pasar tanto tiempo con tu mejor amigo, compartir tantas confidencias y mantener conversaciones sobre temas profundos, es muy posible que en algún momento dudéis sobre si realmente estáis enamoradas o solo estáis confundiendo vuestros sentimientos por él. La línea que separa una amistad íntima del inicio del amor puede ser tan fina cuando existe un alto grado de complicidad, que tal vez toméis decisiones con cierta inseguridad al no saber qué es lo que verdaderamente queréis.

4. Tal vez se convierta en un extraño

Si la historia con vuestro mejor amigo no funciona, pasará a convertirse en tu ex. Un vínculo totalmente diferente. Y, además, es posible que tengáis la sensación de tener delante a un extraño, a alguien que no tiene nada que ver con aquella persona que vosotras habíais conocido. En realidad, ese chico sigue siendo el mismo, sin embargo, en esta situación lo que cambia es vuestra percepción.

5. Perder amigos comunes

Si ambos sois buenos amigos, es muy posible que tengáis un grupo de relación social. Al vivir una historia de desamor, es probable que esta situación no solo os afecte a vosotros, sino también a vuestros vínculos más cercanos. Habrá colegas que se posicionarán a favor de uno o de otro generando malos rollos en la pandilla.

¿Amistad o amor? Salir con tu mejor amigo puede ser una experiencia que no termine como habías imaginado. Esto debe llevarte a valorar con prudencia tus decisiones sentimentales. Sin embargo, recuerda que vivir es aprender. Y si estás enamorada, y quieres luchar por esta historia, arriesga con el corazón.

Una relación es un asunto que depende de dos personas siempre. Eso todos lo sabemos. Sin embargo, a veces uno de los integrantes de la pareja es explosivo y tiende a reaccionar de manera un poco descontrolada cuando algo le disgusta -o no le sale como esperaba-. ¿Es ese vuestro caso? Estos exabruptos pueden dañar el romance por completo.

Seamos justos, es natural que a veces tengáis un mal día y contestéis de manera inapropiada a vuestra pareja (no es lo ideal, pero digámoslo, sucede). Cuando este comportamiento es repetitivo en el tiempo, pedir disculpas ya no basta, porque el cariño se va desgastando, y claramente no podéis vivir justificándolo sin intentar al menos reconocer el problema -y tratar de remediar la situación-.

A continuación, os daremos algunos tips de ayuda para el manejo de ira, para que la relación no comience a hacer aguas y detone el quiebre.

¿Cómo aprender a manejar la ira para que no arruine tu relación?

1. Trabajar la respiración

Aunque parezca extraño, aprender a respirar correctamente os ayudará de muchas maneras, principalmente a oxigenar bien vuestro cerebro, os permitirá calmaros e incluso mejorar la digestión y el sueño. Cuando os sintáis algo tensas y que podéis llegar a desquitaros con vuestra media naranja, respirad hondo por algunos instantes (mientras más prolongado, mejor). La meditación puede ayudaros con esta tarea, a estar tranquilas y a suavizar vuestros arranques de ira.

2. Aprender a pedir perdón

Dijimos que lo ideal no es vivir pidiendo perdón, sino que encontréis la manera de no continuar con los exabruptos agresivos hacia vuestra pareja. Sin embargo, como se puede tratar de un problema serio que ya lleva bastante tiempo, lo mínimo que podéis hacer para comenzar, es disculparos con quien amáis -haciéndole saber que no es responsabilidad suya-, y comprometeros de corazón a trabajar el manejo de ira.

3. Ser honesta contigo misma y con tu pareja

A veces efectivamente hay cosas que os molestan de vuestra pareja, pero es poco sano esperar a estallar de ira en vez de hacérselo saber de manera tranquila, charlando. También es momento de ser honestas y que reconozcáis si vuestro comportamiento explosivo se ha transformado en un problema que puede llegar a destruir la relación.

4. Buscar ayuda

Buscar ayuda externa no es un signo de debilidad, por el contrario, significa que estáis reconociendo el problema y que necesitáis apoyo de algún profesional que os permita entender lo que os pasa. Desde una terapia psicológica hasta tratamientos alternativos -como flores de bach, reiki, etc.-, buscad lo que más os acomode y que sintáis de corazón que puede serviros para el manejo de ira.

5. Recordar que estos exabruptos no te definen

Así es, muchas veces pensamos que algún rasgo negativo nuestro es todo lo que somos, y que la gente solo ve esa faceta de nosotros. No solamente no os define como personas, sino que además podéis cambiarlo y mejorarlo.

Si de verdad amáis a vuestra pareja y notáis que vuestros episodios de enojo están causándoles problemas, ya habéis dado el primer y más difícil paso, que es reconocer que estáis equivocadas. Seguid estos consejos y aprended a ser mejores parejas y personas, de seguro empezáis a tener una relación más romántica.

 

El amigo con derecho a roce o “follamigo” es un tipo de relación en alza y cada vez más aceptada socialmente. Millones de personas sienten afinidad con otras y deciden tener sexo esporádico sin compromiso ni ataduras. Si queréis que esta experiencia, en principio satisfactoria, no os dé quebraderos de cabeza, seguid estos consejos.

¿Cómo no fallar al tener amigos con ventaja?

Escoge bien

En primer lugar, elige bien con quién vais tener este tipo de aventuras, y aseguraos de que realmente sea un amigo de verdad. Independientemente de cómo acabe la cosa, si lo es podréis capear las situaciones complicadas que se os presenten de frente. Es imprescindible dejar las cosas claras desde el principio, porque hay casos de gente que se monta castillos en el aire porque ha tenido una noche de sexo, mientras que para la otra parte no ha significado nada más allá.

No exigir nada

En segundo lugar, si no queréis un compromiso de monogamia sexual, lo lógico es que no se lo exijáis a la otra parte. Por lo tanto, esto implica practicar sexo seguro y asegurarse de que siempre vais a tener preservativos a mano. Por muy amigos con ventaja que seáis, no hay que dejar de tomar precauciones, así evitaréis más de algún problema o disgusto.

No todo es sexo

Sí, os lo pasáis muy bien en la cama y eso es magnífico, pero intentad que no todo gire alrededor del sexo. Si antes de acostaros ya teníais amistad y quedabais a tomar un café o dar un paseo, no dejéis de hacerlo ahora porque sois amantes. Esta es una forma de mantener la relación aun cuando haya un momento en el que decidáis cortar.

Sinceridad ante todo

Si en todas las relaciones humanas es imprescindible la honestidad, cuando hay sexo de por medio, mucho más. Puede ser que, aunque esto empezó como un juego, haya una de las dos partes que empiece a tener otro tipo de sentimiento y termine por verbalizarlo. Si es así y la otra no quiere un mayor nivel de compromiso, quizás sea un buen momento para dejar de ser folloamigos porque, de lo contrario, esa relación solo generará dolor y rencor, y nada terminará bien.

Celos

Es posible que en algún momento aparezcan los celos, aunque los dos tengáis claros hacia dónde quieren ir y las líneas que no deseáis traspasar. Si os pasa, no exijáis nada a la otra parte, pero es una buena idea que charléis al respecto. Eso ayudará a conservar la amistad, ya que la empatía es un elemento imprescindible para cualquier tipo de relación.

Como habéis podido notar, muchas relaciones de amigos con ventaja no funcionan porque alguno de los involucrados termina herido. El secreto es ser sinceros con vosotros mismos y con la otra persona, solamente así evitaréis malos entendidos. La comunicación es la clave para que estos amoríos funcionen y no dejen heridas, y para eso se necesita madurez por parte de los dos. Además, siempre existe el riesgo de perder una bonita amistad.

¿Estáis preparados para tener un amigo con derecho a roce?

Encontrar el corte adecuado no es sencillo, ya que no tenéis certeza respecto a cómo lucirá en vosotras. Algunos estilos no son fáciles de llevar y por ello debéis tener claro cuál es la forma de vuestra cara, para identificar los looks que os sentarán bien.

Aprende a buscar un corte de cabello según tu rostro que saque partido a tus rasgos:

Tipos de rostro: ¿cuál es el vuestro?

Se diferencian por su forma y contorno, tamaño de la frente y la barbilla, pronunciación de los pómulos, entre otras características. Podéis clasificar vuestra cara dentro de los siguientes tipos:

Rostro redondo

Posee mejillas redondeadas, un mentón pequeño, frente no muy profunda pero ancha y una proporción similar entre el largo y ancho de la cara. En necesario tratar de alargarlo a través del corte que elijáis.

Tenéis que evitar los peinados con raya al medio, el volumen a los costados, los cortes a la altura de la mandíbula, los rizos con frizz y la cabellera extremadamente corta.

Si deseáis potenciar vuestros rasgos, un bob a la altura de los hombros, una melena midi ondulada, los tupés (peinados con volumen en la parte superior de la cabeza) o un corte con despunte en capas os sentarán muy bien.

Rostro cuadrado

Vuestra frente y mandíbula son amplias y la cara posee ángulos cuadrados, los cuales os dan un aire de seriedad. En este caso, se optará por un estilo que suavice las facciones. No se recomiendan la raya al medio, los cortes a la altura del mentón o demasiado rectos, y el flequillo repicado o muy tupido.

Los estilos ideales para un rostro cuadrado son una melena larga en capas, asimétrico con flequillo extenso, rizos definidos a partir de la mandíbula o un corte pixie desordenado.

Rostro ovalado

Es alargado y la frente es amplia, pero existe equilibro entre la mandíbula y los pómulos. Este rostro se caracteriza por ser armónico y la mayoría de los estilos le sientan bien. Se recomienda evitar el flequillo demasiado largo o recto, para no acortar la cara.

Algunas alternativas para este tipo de rostro son un bob, un pixie, melena larga y asimétrica en capas, cortes midi -con extra volumen o lisos-, o cabello corto con flequillo hacia al lado.

Rostro alargado

El ancho de la frente es similar al de la mandíbula. Además, es delgado y sin ángulos muy marcados. No le sienta bien el cabello apegado a la cara, la raya al medio, el volumen a los costados, el pelo demasiado largo y lacio, o mantener las sienes descubiertas.

El corte de cabello según tu rostro alargado puede ser a la altura del hombro, en capas, con rizos u ondas, con volumen en puntas o la parte posterior, flequillo corto o irregular, o un look asimétrico -con un lado más largo que el otro-.

Rostro corazón

También llamado “diamante”, esta forma de cara es de frente ancha pero corta, mentón pequeño, además de amplias mejillas. Los estilos que no le sientan son los tipo “chanel”, aquellos que llegan al maxilar, el flequillo muy largo y los cortes con demasiado volumen en la parte posterior o a la altura de los pómulos.

Se le saca partido al rostro corazón con un pixie corto, melena midi con ondas, flequillo al centro o al costado, un bob, o estilos que otorguen volumen en las puntas del cabello.

Recuerda elegir un corte de cabello según tu rostro y también en base a tus preferencias -y las recomendaciones de tu estilista de confianza-. No necesariamente los estilos de moda sentarán bien en todas nosotras. Y si queréis algo menos arriesgado, siempre podéis solamente deshaceros de las puntas partidas sin cambiar vuestro look.

1 2 3 17