Es un error frecuente que las personas que comienzan a ejercitarse crean que pueden hacer ejercicio en ayunas o sea sin comer nada y que es beneficioso. Este pensamiento es totalmente erróneo, no es saludable entrenar sin comer alimentos un rato antes.

Es común que tanto hombres como mujeres que ejercitan en ayunas sientan malestares durante o después del ejercicio.

Síntomas asociados a ejercitar sin comer nada:

1.- Hipoglucemia por la baja repentina de azúcar en sangre

2.- Mareos

3.- Desmayos

4.- Calambres musculares

5.- Quema musculo para obtener energía por la falta de alimentos

6.- Deshidratación

7.- Se pierde tono y volumen en los músculos

8.- Falta de energía para completar la rutina o meta de ejercicios que se quiere realizar por lo que se reduce el rendimiento deportivo

No es sano para el cuerpo hacer actividad física sin antes haber comida y bebido algún alimento.

Es falso creer que se quema más calorías y se bajara de peso más rápido si se entrena en ayunas por lo que es un mal hábito deportivo.

Siempre se debe consumir una porción moderada de alimentos 2 o 3 horas antes de ejercitar. Aunque sea un ejercicio de baja, media o alta intensidad hay que comer para poder darle al cuerpo la energía necesaria para poder cumplir con los objetivos. Al consumir alimentos el cuerpo estará equilibrado y tiene una mejor capacidad para poder quemar grasas y ganar músculos e incluso adelgazar.

Se podrá evitar muchos malestares si comemos correctamente antes de practicar ejercicios físicos.

A pesar de los beneficios que arrojan los estudios, hay que tener en cuenta que el contexto del ayuno no es el ideal nutricionalmente hablando para llevar un plan de entrenamiento a largo plazo, y además, puede comprometer el rendimiento si se hace durante periodos prolongados.6 No hay que olvidar tampoco que el rendimiento durante el entrenamiento no podrá ser el óptimo (al no tener las reservas llenas) y por tanto no permitirá una práctica exigente y convencional, por lo que se debe descartar para planes únicos y prolongados.

Si eres una persona que no suele hacer ejercicio: no está acostumbrada a la actividad física, no controla la intensidad, además se ejercita sola, y que no tiene una rutina de trabajo, tendrás más peligros que beneficios con esta práctica.

Conclusión:

Los beneficios que parecen obtenerse con esta práctica tienen lugar en personas entrenadas al ejercicio. Mi recomendación es que para personas que no son profesionales y quieren adelgazar, no se ejerciten en ayunas, que adapten las comidas a los horarios de la actividad física y que no se arriesguen a someterse a una pauta que no le garantiza un extra adicional. Ocasionalmente pueden aparecer mareos, vómitos, nauseas.

Para profesionales que entrenen en grupo, puede ser alguna de las pautas de entrenamiento, orientada a un sobreesfuerzo y a una adaptación fisiológica encaminada a la optimización energética. Siempre habiendo tomado hidratos de carbono la noche anterior para garantizar un pool adecuado de glucosa inicial.

El ingerir algún alimento durante esta práctica puede ser una medida de prevención, ya que al ingerir hidratos de carbono durante el ejercicio no cambia la proporción de grasa que se oxida.

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