¿Qué es el “ghosting”? Pues se considera “la nueva forma” de terminar una relación, la cual resulta muy cómoda para quienes -tras decidir unilateralmente que la cosa no funciona- prefieren desentenderse y evitar recriminaciones. Entonces, corren a perderse: ya no contestan llamadas ni responden correos, eludiendo olímpicamente a sus enamorados. Este fenómeno -que evidencia una gran cobardía- es bastante común en las citas, pero también suele darse en relaciones más avanzadas.

Si vosotras habéis sido víctimas de ghosting, sabréis que es muy injusto para la persona abandonada, ya que se queda en una cruel incertidumbre y sin saber qué falló, pudiendo experimentar una merma en su autoestima. Esta manera de terminar una relación también es nefasta para quien la ejecuta, pues sufrirá remordimientos y culpa. Así, vemos que tal cobardía es la peor alternativa para manejar una situación sentimental complicada.

Efectos negativos de evitar el conflicto

1. Se potencian las inseguridades

La persona abandonada verá afectada su autoestima al intentar hallar respuestas para su fallida experiencia emocional. Es entonces cuando el “crítico interno” adjudicará la culpa por el quiebre a sus propias debilidades. Quien corta la relación, en tanto, se acostumbrará a eludir los problemas, con lo que mermará su seguridad para afrontar la vida.

2. El “duelo” es más difícil

Cuando una relación se acaba, vivimos distintas fases ante esta pérdida: la negación, negociación, depresión y aceptación. Si la pareja no asume el quiebre y solo desaparece, la persona abandonada se estancará en la negación, justificando la conducta de su ex con que “quizás le pasó algo” o “tal vez robaron su teléfono”. Por otra parte, quien escapa sentirá que dejó a su enamorado “en el banco de la reserva” y que puede regresar si es que se arrepiente de la decisión tomada.

Como veis, esta conducta es muy negativa si lo que se quiere es cortar el lazo y seguir avanzando. Asimismo, causa severas repercusiones en la forma en vuestra construcción personal, ya que profundiza en las inseguridades, impidiendo que os desarrolléis de manera integral.

¿Qué hacer para evitar el ghosting?

1. Desde la perspectiva de la víctima

Si queréis tomar resguardos para impedir ser abandonadas de esta forma, debéis fijaros bien en cómo sus parejas se comportan habitualmente. Si son de los que prefieren evitar el conflicto o lo desagradable, es hora de encender las alarmas. Ante cualquier indicio de que intenten desaparecer, es preciso confrontarlos. Eso sí, antes tenéis que plantearos si realmente aspiráis a tener algo con personas así de inmaduras.

2. Desde la perspectiva del victimario

Un quiebre siempre será doloroso, pero lo será aún más si no tomáis el toro por los cuernos y os hacéis hombres/mujeres de una buena vez. Si sintieron cariño y respeto por aquellas personas -como para convertirlas en vuestras parejas- entonces haceros tened el valor  suficiente para decirles a la cara que ya no sentís lo mismo. Sí, es verdad, puede que lloren o se enfaden, pero las dejaréis libres para relaciones más felices. Tarde o temprano os lo agradecerán.

Desaparecer sin dejar rastro es una práctica cobarde, que solo aumenta el dolor de los implicados. Por eso, si queréis terminar una relación, tened presente que la franqueza es por lejos lo más sano, justo y valorable. Si vuestra pareja no supo comprenderlo, pues no os habréis perdido de mucho, al contrario: os habéis sacado de encima a un gran pelmazo.

 
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