Probablemente más de alguna vez habéis escuchado hablar sobre las almas gemelas, y de ser así, ya tenéis una opinión al respecto. Para algunos, la reencarnación -la idea de dos personas que se aman y se reencuentran en distintas vidas a lo largo de la historia- puede parecer inverosímil, pero lo cierto es que mucho se ha dicho y escrito sobre este tema relacionado al amor.

Brian Weiss es el autor de numerosos libros relacionados con esta temática, y es que en su calidad de médico psiquiatra comenzó realizando hipnosis para curar a sus pacientes de diferentes trastornos y fobias. Sin siquiera proponérselo, en el camino descubrió que muchos de ellos lograban regresar espontáneamente durante el trance a lo que parecían ser vidas pasadas, donde reconocían a individuos que eran parte de su vida en la actualidad.

Uno de sus libros más conocidos, llamado Lazos de Amor, relata la particular historia de dos pacientes que nunca se habían visto, pero que en sus regresiones -por separado- relataban las mismas historias al entrar en trance hipnótico. Weiss se dio cuenta entonces que no era coincidencia que ambos estuviesen asistiendo a la misma terapia con el mismo médico, y que el momento del reencuentro era solo cuestión de tiempo.

La milenaria leyenda del hilo rojo del destino, de origen oriental, apunta a lo mismo: estamos unidos a ciertas personas de manera eterna, y el lazo que nos une jamás se romperá, no importando ni la distancia ni el tiempo. Esta creencia se basa en hechos: la arteria ulnar o cubital, conecta el dedo meñique con el corazón, y sería a través de estos dedos que se mantendrían unidas las almas gemelas, según cuenta esta historia.

Cabe decir que la leyenda explica, así como también según las conclusiones de las investigaciones del Dr. Weiss, que no solo tenemos una, sino varias personas en nuestro destino. Esto no quiere decir necesariamente que nos enamoraremos muchas veces en la vida, sino más bien que tendremos gente importante que pasará dejando huella, sean estos amigos, hermanos, padres, tíos o parejas.

Existen también muchas películas inspiradas en el hilo rojo del destino, y que relatan cómo la casualidad se confabula para mantener a estos dos seres unidos, en donde no hay una explicación lógica. Más allá de los sueños, hay algunas películas como “Serendipity”, “La casa del lago” o “Los amantes del círculo polar”, que son ejemplos de historias en las cuales el amor de pareja o familiar trasciende más allá de esta existencia terrenal.

Creer o no creer en que tenemos almas afines inevitablemente destinadas a aparecer en nuestra vida y en existencias futuras es un asunto muy personal, no todos lo sienten así. Sin embargo, no podemos desconocer que el hilo rojo del destino es una creencia que ilusiona, y mucho. En base a este concepto, tenéis la certeza de que hay alguien que os puede amar y comprender como deseáis, destinado a estar junto a ti y que os acompañará en el camino de la vida.

¿Vosotros creéis en almas gemelas?

COMPARTE.