Buenos días mis niñas, ya estamos aquí de nuevo, y si queréis llamarme pesada, bueno para eso están los comentarios de ahí abajo, usarlo sin ningún problema, se permiten abucheos, aunque se prefieren halagos la verdad, y ya de paso me entero de que estáis por aquí.
Hoy os quiero hablar de algo que lleva rondando por mi pequeña cabecita un tiempo.

Una frase de esas que hemos oído decir a nuestra abuela, y a todas las abuelas del barrio mil veces, y que no hemos entendido hasta hace unos años atrás.

Cuando el hambre entra por la puerta, el amor se escapa por la ventana»

Y ya veis, nuestras abuelas que vivieron una crisis, incluso peor que esta, y que saben, o sabían, lo que es pasar hambre, también sabían de lo que hablaban.

El indice de divorcios, ya de por si alto, ha subido mucho los últimos años años que coinciden ademas con la crisis que nos a invadido. Por esto mismo creo que es hora no solo de plantearse si lo que nuestras sabias abuelas era cierto o no, que visto lo visto es mas cierto que el echo de que yo estoy escribiendo estas palabras, sino donde están fallando las parejas de hoy en día, y donde fallaban ya nuestros abuelos, para que esto se de de este modo.
Hace ya mas o menos cinco años que nuestro país entro en reces ion, o bueno, como lo llamamos los humanos normales en crisis, desde entonces el nivel de vida de muchas familias, de la gran mayoría de gente de a pie, de echo, ha bajado mucho. Ocasionando así la perdida de aun mas puestos de empleo. Para que lo entendamos en términos generales, la economía se mueve en círculos.
Un obrero, se queda en paro, por que a algún loco se le ocurrió que haba que construir mucho mas de lo que era necesario, ese obrero deja de ir a comer a un bar, como el otros mas, el bar cierra, la dueña del bar deja de ir al gimnasio, y la mujer del obrero también, un monitor de gimnasio pierde el trabajo y deja deja de salir a comer fuera…
La economía no es mas que un circulo que en algún punto (me atrevo a decir que cuando estaba en manos de supuestos influyentes) se rompió.
Y eso a los trabajadores, que con el sudor de nuestra frente, nos ganábamos, los privilegios, que después encima dijeron que estaban por encima de nuestras posibilidades, nos sentó igual igual que una patada en el culo.
¿Con quien lo pagamos? Pues con quien tenemos a mano, nuestra pareja.
Ahí esta el error, que la gran mayoría estamos cometiendo con esta situación, si nuestra pareja ha quedado en paro, ha caído en un ERE le han echo una reducción labora, o cualquiera de las mil situaciones que se están dando en este país día tras día, no es culpa de el, seguramente el se sienta tan mal, como nosotras, de echo puede que hasta peor (por eso del orgullo masculino y su complejo de cazador que tiene que llevar el mamut a la cueva)
Entiendo, porque aunque este un poco loca, soy humana, que el echo de tener que cambiar nuestra vida de golpe, no nos gusta, que que nos quiten los pocos privilegios que teníamos nos joroba, y que el no saber como nos vamos a enfrentar a las facturas del mes siguiente, nos saca de nuestras casillas y nos hace enfadarnos con el mundo. Es normal.
Pero pensar que la casa, donde vive la gente, que esta pasando los mismos problemas que nosotras, y que los esta sufriendo del mismo modo, o peor, no es el lugar idóneo para perder los nervios, gritar a nuestra pareja por la impotencia no va a solucionar nada, y echarle en cara que el no se preocupa (porque no pierde los nervios del mismo modo) no va a hacer que el dinero entre en la cuenta corriente como si nada.
Pensar en la familia como en un equipo de remo, todos remamos en la misma dirección, a la orilla, pero se ha abierto un surco en el suelo, ahora ademas de remar, hay que sacar el agua de la barca, la situación se a complicado, pero si trabajamos en equipo la barca no tiene porque hundirse.
Si uno de los miembros de la familia a reducido sus ingresos, los otros miembros pueden aportar mas de los suyos, o al menos esforzarse por encontrar otra cosa, para que aporte al menos algo, la persona que no trabaje fuera de la casa o que lo haga menos tiempo puede hacerse cargo de la labores del hogar o incluso buscar alguna trabajo como freelance por la red.
Las personas que trabajen fuera, no deben culpabilizar ni echar en cara a quien no puede, porque no encuentra, el echo de que están aportando mas en casa, porque será como echarle leña al fuego.

Hay que pensar que aunque los lujos que teníamos en el pasado se hayan esfumado, y aun van a tardar en regresar, la familia es lo mas importante y es lo que hay que mantener, es importante mantenerse fuertes y unidos ser como una piña.
Cuando uno de los miembros tenga que explotar es recomendable que no lo haga en casa, donde todos tienen los mismos problemas y las mismas preocupaciones, y donde con que uno estalle pueden estallar todos, muchas veces es mejor desahogarse con un amigo, con un familiar ajeno al núcleo de nuestro hogar.
Es mejor quitarse la vergüenza de encima, todos tenemos problemas económicos hoy en día, y las listas de morosos, parecen mas un censo de la población que una lista en si.
Puedes hablar de tus problemas con un amigo sin miedo a que te juzgue el lo ara contigo seguramente también, incluso desde fuera y con tranquilidad puede ayudarte a encontrar alguna solución, así dejando los problemas fuera del hogar, el ambiente dentro será mas sano.
No digo que no se hable de los problemas, pero cuando se haga que se haga con calma, dejando claro que pase lo que pase, nadie es culpable y todos vais a luchar por igual, para llegar a la orilla, por difícil que sea.


Animo chicas, solo ser felices, o al menos intentarlo