Una relación es un asunto que depende de dos personas siempre. Eso todos lo sabemos. Sin embargo, a veces uno de los integrantes de la pareja es explosivo y tiende a reaccionar de manera un poco descontrolada cuando algo le disgusta -o no le sale como esperaba-. ¿Es ese vuestro caso? Estos exabruptos pueden dañar el romance por completo.

Seamos justos, es natural que a veces tengáis un mal día y contestéis de manera inapropiada a vuestra pareja (no es lo ideal, pero digámoslo, sucede). Cuando este comportamiento es repetitivo en el tiempo, pedir disculpas ya no basta, porque el cariño se va desgastando, y claramente no podéis vivir justificándolo sin intentar al menos reconocer el problema -y tratar de remediar la situación-.

A continuación, os daremos algunos tips de ayuda para el manejo de ira, para que la relación no comience a hacer aguas y detone el quiebre.

¿Cómo aprender a manejar la ira para que no arruine tu relación?

1. Trabajar la respiración

Aunque parezca extraño, aprender a respirar correctamente os ayudará de muchas maneras, principalmente a oxigenar bien vuestro cerebro, os permitirá calmaros e incluso mejorar la digestión y el sueño. Cuando os sintáis algo tensas y que podéis llegar a desquitaros con vuestra media naranja, respirad hondo por algunos instantes (mientras más prolongado, mejor). La meditación puede ayudaros con esta tarea, a estar tranquilas y a suavizar vuestros arranques de ira.

2. Aprender a pedir perdón

Dijimos que lo ideal no es vivir pidiendo perdón, sino que encontréis la manera de no continuar con los exabruptos agresivos hacia vuestra pareja. Sin embargo, como se puede tratar de un problema serio que ya lleva bastante tiempo, lo mínimo que podéis hacer para comenzar, es disculparos con quien amáis -haciéndole saber que no es responsabilidad suya-, y comprometeros de corazón a trabajar el manejo de ira.

3. Ser honesta contigo misma y con tu pareja

A veces efectivamente hay cosas que os molestan de vuestra pareja, pero es poco sano esperar a estallar de ira en vez de hacérselo saber de manera tranquila, charlando. También es momento de ser honestas y que reconozcáis si vuestro comportamiento explosivo se ha transformado en un problema que puede llegar a destruir la relación.

4. Buscar ayuda

Buscar ayuda externa no es un signo de debilidad, por el contrario, significa que estáis reconociendo el problema y que necesitáis apoyo de algún profesional que os permita entender lo que os pasa. Desde una terapia psicológica hasta tratamientos alternativos -como flores de bach, reiki, etc.-, buscad lo que más os acomode y que sintáis de corazón que puede serviros para el manejo de ira.

5. Recordar que estos exabruptos no te definen

Así es, muchas veces pensamos que algún rasgo negativo nuestro es todo lo que somos, y que la gente solo ve esa faceta de nosotros. No solamente no os define como personas, sino que además podéis cambiarlo y mejorarlo.

Si de verdad amáis a vuestra pareja y notáis que vuestros episodios de enojo están causándoles problemas, ya habéis dado el primer y más difícil paso, que es reconocer que estáis equivocadas. Seguid estos consejos y aprended a ser mejores parejas y personas, de seguro empezáis a tener una relación más romántica.

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