Si tenéis una larga relación de pareja, de seguro ya habéis notado cómo ha evolucionado el amor. Aquellas mariposas locas que invadían vuestras tripas dieron paso a un sentimiento más maduro, profundo y consolidado. El compañero pasa a ser una prolongación de vosotras mismas y os cuesta imaginar la vida sin él.

Pero no es sólo el amor el que se transforma, sino también vuestras costumbres. Así es, porque sin pensarlo -ni ser muy conscientes de ello-, habéis adoptado ciertas rutinas, compartiéndolas en la intimidad del hogar, como consecuencia lógica del tiempo que lleváis.

Hábitos de las parejas que llevan muchos años juntos

1. El silencio no es incómodo, ni el diálogo la única forma de comunicarse

Tras haber compartido con el ser amado una cantidad de tiempo considerable, ya no es necesario llenar los silencios con conversaciones banales (como la condición meteorológica). Ahora el silencio es una instancia que podéis compartir con total comodidad, y aún más, ¡lo disfrutáis!

Tampoco necesitáis un amplio preámbulo para comunicaros o plantear los asuntos que os preocupan. Basta una mirada, un gesto o una sonrisa para que el otro sepa qué pasa por vuestra mente. Llegar a este nivel de complicidad, es un delicioso logro de la vida en pareja.

2. La apariencia es importante ¡pero no estresante!

Obviamente, siempre querréis lucir guapas para vuestros galanes, pero también hay ocasiones en que os podéis dar ciertas licencias: llevar vuestro chándal favorito, andar por la casa sin maquillaje, o qué él pase varios días sin afeitarse. Las parejas que llevan muchos años juntos tienen la suficiente confianza como para regalarse un día de comodidad, sin por ello sacrificar la seducción constante. Después de todo, ya os conocéis en las más diversas facetas y sabéis que basta con una sonrisa – o cierto tono de voz – para que las cosas se pongan sensuales.

3. El placer de acabar con los granos

Debéis reconocer que explotar granos ¡os encanta! y ¿qué mejor que hacerlo si surcan la piel del ser amado? Sois expertas en detectar nuevas imperfecciones en el rostro y -especialmente- en la espalda. Por supuesto, no os quedáis en la observación y tomáis cartas en el asunto, apretando el grano hasta que éste se elimina. Sobra decir que no es un hábito solo femenino, y ellos también adoran matar el tiempo en esta curiosa afición.

4. Uno solo ordena por los dos

Tras compartir varios años de amor, ya os conocéis de sobra como para saber que os gusta. Por eso, es habitual que no perdáis el tiempo en preguntaros qué vais a ordenar a la hora de comer, y cuando el mesero os consulta, es uno quien toma la delantera automáticamente. ¡Y suele ser bastante acertado en el pedido! (Ojo, que lo mismo ocurre al ir al cine y seleccionar la película que veréis).

5. Conocéis vuestros procesos biológicos

Con la confianza desatada, las parejas felices que llevan muchos años juntos no guardan secretos entre sí, por mucho que éstos tengan que ver con la propia biología. Por eso, no es de extrañar que en parejas que llevan muchos años juntos, ellos sepan cuándo tenéis vuestro periodo, qué toallitas femeninas compráis o cómo combatir los cólicos menstruales. También es habitual que sepáis si la pareja ha sufrido una indigestión, cuáles son sus síntomas y qué tratamiento darles.

Y vosotras, ¿qué otros hábitos habéis detectado en quienes llevan años bajo el encanto del amor?

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