Una infidelidad es una situación que pone a prueba una relación de pareja y el propio amor. Es decir, por mucho que antes de sufrir una infidelidad tuvieses una idea clara sobre qué harías en una situación así, cuando el hecho se produce en la realidad todo cambia.

Cada infidelidad es diferente y existen muchos matices concretos, por ejemplo, si el infiel ha mantenido una doble vida durante mucho tiempo o se ha tratado de un desliz puntual sin mayor trascendencia.

5 razones para perdonar una infidelidad

1. Donde hay amor, hay esperanza. Es decir, en una situación así puedes poner en perspectiva el hecho concreto de la infidelidad y todo el tiempo que has compartido en común con esa persona especial. Cuando en la balanza pesa más lo positivo que lo negativo, entonces es posible pasar página o al menos, intentarlo.

2. Una nueva oportunidad. Es decir, la infidelidad amorosa no tiene por qué ser el punto final de una relación sino un nuevo comienzo. A partir de esta dificultad puedes elevar tu nivel de resiliencia, tu fortaleza emocional y tu crecimiento interior.

3. Cuando tú tienes claros tus sentimientos y tu pareja también, si ambos coincidís en el deseo de luchar por la relación, entonces este es un buen motivo para el perdón y la reconciliación sincera.

4. Puedes construir una nueva relación más madura. Muchas parejas consiguen establecer un vínculo más fuerte a partir de la superación de esta barrera gracias al fortalecimiento de la comunicación, que mejora la confianza.

5. Tu voz interior te dice que, más allá de lo que opinen otras personas, tú quieres seguir viviendo esta relación en tu presente y en tu futuro.

d03ed44bb2b04aeb12c5ca996d187a06

5 motivos para no perdonar una infidelidad

1. Este hecho es contrario a tu ética personal y a tus valores de honestidad y respeto necesarios en una relación.

2. Este hecho ha dañado tu autoestima y ha marcado un límite en tu capacidad de amar. Quieres pasar página de este desengaño.

3. Piensas que no vas a poder volver a confiar en tu pareja nunca más. Se te ha caído la venda de los ojos y has conocido un lado que no te gusta nada de tu pareja. Por ejemplo, su capacidad de mentirte y de fingir.

4. Eres libre de no perdonar porque se trata de tu vida. Por tanto, toma la decisión que creas más conveniente para ti. Lo más importante es que seas coherente con aquello que piensas y sientes.

5. Si la relación ya no funcionaba antes de la infidelidad, entonces esta no ha sido más que un reflejo de esa situación entre ambos.

Por tanto, perdonar o no una infidelidad es una decisión personal. ¡Escucha a tu corazón y encontrarás la respuesta!

About Author