¿Por qué son consideradas las frutas del amor?

Amarillas, verdes, rojas… Las manzanas ocupan nuestros mercados, nuestras cocinas, nuestros platos… Pero ¿alguna vez les has dedicado unos minutos de tu tiempo para contemplarlas fijamente? Son frutas hermosas, suaves, esféricas y jugosas. Desde tiempos inmemoriales las manzanas se han asociado al amor y han llegado a representar dos simbologías que se llegan a abrazar y relacionar entre sí: la espiritual sensual. Descubramos los secretos que estas maravillosas frutas nos susurran.

Empezando por su vertiente más sexual, cuando realizamos un corte vertical en estas frutas, la forma que se dibuja en su corazón nos recuerda a una vulva. Si viajamos unos cuantos años atrás, a nuestra Europa Antigua, “tirar manzanas a alguien” (del latín, petere malis quandam) y hacerlo, fundamentalmente, a las mujeres era una manera de declarar el amor por ciertas personas. Se podría decir que las manzanas han llegado a simbolizar el erotismo, al igual que otras muchas frutas y numerosos manjares, a causa de los tabús sexuales de las diferentes culturas. Estos llevaron a las personas a expresar sus necesidades prohibidas de una forma inocente a través de las comidas, otorgándoles un nuevo significado. Por esta razón, encontramos muchos nombres de frutas, verduras o animales utilizados para designar a los órganos sexuales y que el acto de comer sea un eufemismo del acto sexual.

En la Historia europea, aparte de ser símbolo del amor, de la poesía, de las religiones y de los mitos, se han atribuido y se siguen atribuyendo a las manzanas muchos significados. Entre ellos, podemos destacar el conocimiento, el deseo, el matrimonio, la fertilidad, la primavera, la longevidad, la fidelidad, la belleza, la renovación, la magia, la revelación, el pecado, la tentación, la inmortalidad, la discordia, la vida y la juventud. Respecto a su simbología espiritual, toda nuestra la cultura nos ha dejado en herencia los usos y beneficios más metafísicos que las manzanas nos proporcionan. En la actualidad, se utilizan para dar masajes energéticos y en Internet podemos encontrar diferentes hechizos de amor en los que el ingrediente principal es la manzana. En los cuentos que nos explicaban de niños ya vimos cómo relacionaban las manzanas con las brujas. ¡Mucho cuidadito con estas prácticas!

Finalmente, si nos adentramos en el mundo de los fetiches, encontramos la sitofilia, es decir, la excitación sexual derivada de mezclar alimentos en el sexo. Dentro de la comida, hay un fetichismo especial hacia frutas y vegetales, en el que son usados para obtener satisfacción sexual, desde los juegos preliminares hasta la penetración con ellos. ¿Incluirías las manzanas en tu práctica sexual? Aparte de jugar con ellas en la cama, las manzanas también ayudan a mejorar nuestra vida sexual. Descubre cómo y por qué aq.