Cuando hablamos de cuidar nuestro cuerpo, a menudo nos vienen a la mente nuestros esfuerzos por mantener bonito el cabello, la piel, las manos o incluso nuestra figura. Solemos olvidarnos de los pies, a pesar de que son nuestro punto de apoyo, esos que nos sostienen y aguantan nuestro peso y esfuerzo.

Es posible que seas de las que solo les prestan atención ahora que ha llegado el verano. Es lógico, pues a todas nos gusta lucir perfectas en verano, y los pies no iban a ser una excepción.  No obstante, más allá del aspecto físico, deberíamos poner especial atención en la salud de nuestros pies.

Cuida tus pies

A pesar de que nuestros pies son fuertes y resistentes, es normal tenerlos llenos de grietas, callos o incluso ampollas. Para lucir unos pies perfectos es necesario que los cuides a diario, y no solo durante un par de meses al año. Si te esfuerzas en su limpieza e hidratación, tus pies te lo agradecerán.

Algunos consejos para mantenerlos perfectos

– Un baño en agua caliente una vez a la semana durante treinta minutos. No olvides añadir sal gruesa y verás cómo ayudas a su relajación.

– Si el baño de agua caliente lo alternas con otro de agua fría, estarás contribuyendo a una buena circulación.

– Utiliza la piedra pómez después de la ducha. Raspa suavemente las zonas con durezas, sobre todo los talones. Las podrás encontrar fácilmente en cualquier tienda de belleza o en los supermercados.

– Pon especial atención a secarte bien los pies, sobre todo entre los dedos. Así evitarás la aparición de hongos.

– Córtate las uñas con cuidado, en horizontal, para no impedir su crecimiento normal y que no se debiliten. Ah, y un toque de color no hace daño a nadie.

– No olvides protegerlos del sol. Al igual que la del resto de tu cuerpo, la de los pies también puede verse afectada por las quemaduras.

– Hidrátalos bien por la noche con un masaje circular. Puedes utilizar crema o aceite, eso ya depende de tus gustos.

– Permítete el gusto de andar descalzo/a cuando estés en casa. También prueba a ir de puntillas y hacer rotaciones con los pies, verás cómo se ven fortalecidos.

– No abuses de los tacones y del zapato apretado y sintético. Opta, siempre que puedas, por calzado cómodo y con unos pocos centímetros de suela.

– El uso de plantillas especializadas acolchadas es recomendable para reducir el impacto al andar.

Lucirlos en perfectas condiciones en verano es fantástico, con ese bonito bronceado y unas uñas impecables para enseñar esas sandalias que tantas ganas teníamos de ponernos. Pero, como ves, no es tan difícil mantener unos pies sanos y bonitos durante todo el año.

Cuidarlos por dentro también se notará por fuera.

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