Un beso puede ser una experiencia excitante o un verdadero desastre. Hay ósculos que pueden ser incluso más sensuales y memorables que el sexo en sí. Si sabéis cómo darlos, seguro podéis hacer magia.

Aunque no lo creáis, la fórmula de un buen beso es 60% corazón y 40% técnica. Así es: un ósculo que os lleve a la luna, tiene su ciencia, ¿eh? Y si queréis aprenderla, sólo debéis prestar atención al siguiente manual de cortapalos.

Tips para ser una buena besadora

1. Mantener el aliento fresco

Aunque parezca de perogrullo, este aspecto es esencial para que un beso sea un éxito. Una boca limpia y fresca sumará puntos a la experiencia. Si recibís un ósculo increíblemente sensual, pero con sabor a cebolla, seguro no será tan memorable (o al menos, no de buena forma).

2. Esperar el momento correcto

Aquello que más ansía es lo que mejor se disfruta y los besos no son la excepción a esta regla. Mantener una tensión sexual constante y esperar a que llegue el momento preciso aumenta las ganas y hace que la experiencia se disfrute el doble. Eso sí, tened cuidado con exagerar la espera o el tío creerá que no os apetece besarle.

3. Ser selectiva

Quizás digáis que os gusta gozar la vida y la juventud, probando con distintos chavales hasta encontrar al indicado. No obstante, una buena besadora sabe muy bien con quiénes compartir un momento sexy. Sus labios no son para cualquiera, y esto no es conservadurismo ni otras madres: sucede que cuando besáis a demasiada gente, se produce una suerte de “entumecimiento” y la experiencia termina siendo totalmente ordinaria. Si queréis disfrutar de besos fabulosos, escoged a tíos que realmente os molen y construid momentos extraordinarios.

4. Disfrutar el momento

Si queréis hacer del beso un momento sublime, debéis poner todos vuestros sentidos en él y dejaros llevar. No tenéis que aplicar técnicas enrevesadas y arremeter con vuestra lengua a potencia total, sino tomaros el tiempo para reaccionar conforme lo vayáis sintiendo. Los sentidos son sabios y un beso sincero, pausado y preciso suele ser mil veces más sensual que otro copiado de la trilogía de “Cincuenta sombras…”.

5. Controlar detalles

Eso sí, aquello de dejaros llevar debe tener ciertas reservas. Hay aspectos que a veces se salen de madre y debéis procurar mantenerlos bajo control. Ejemplo de ello es utilizar demasiada saliva (tanta que incomode) o entrechocar los dientes. Tales accidentes quitan romanticismo e intensidad a cualquier ósculo. Si no podéis evitar que ocurra, al menos procurad tomarlo con humor.

6. Cuidar la mirada

El contacto visual es importante, ya que puede elevar el beso a niveles incendiarios. Procurad echarle miradas que transmitan lo que estáis sintiendo: amor, lujuria o deseo. Evitad a toda costa poner los ojos en blanco, mantener uno abierto y otro cerrado o tenerlos entreabiertos de manera perturbadora, a menos que queráis crear una atmósfera divertida en torno al beso.

Recordad: una buena besadora disfruta del momento y se deja llevar. Tenéis presente estas premisas e ¡id a por el mejor beso de vuestras vidas!