En el pasado, era común que las mujeres se hicieran de rogar en el proceso de cortejo para iniciar una relación. La mentalidad patriarcal imperante hacía que, si la mujer decía que sí a la primera proposición de cita, diera la imagen de ser “fácil” o estar desesperada. Lo anterior resultaba contraproducente para el deseo de tener un romance de largo alcance.

¿Existe un plazo para dar “el primer paso”?

Hoy, no es que estas actitudes desaparecieran ni mucho menos, pero sí es cierto que cada vez hay más hombres que no aceptan el juego de dar largas y consideran que, si ambas personas quieren conocerse, es una pérdida de tiempo dificultar el contacto. Lo más importante es que, contra ciertos prejuicios que aún existen, eso no significa que la persona que quiere llamaros o enviaros mensajes sólo esté pensando en sexo.

En primer lugar, cada persona es un mundo y no todos funcionan con los mismos ritmos, lo que no significa que sean menos honestos. Hay quienes son más asertivos y extrovertidos, por lo que les nace dar el número telefónico al primer día, mientras que otros necesitan más tiempo para tomar confianza. Fiaos de vuestra intuición y, si en el primer momento tenéis buenas sensaciones con la persona que os ha hablado, no tiene por qué ser un problema dar vuestro WhatsApp, Facebook u otros datos de contacto.

Respetad vuestro propio ritmo

Eso sí, quedar en comunicarse no os compromete a nada y por lo tanto, sois sólo vosotras quienes debéis manejar el ritmo del vínculo. Si tenéis dudas, os recomiendo recordar lo que dice Manuel J.Smith – principal divulgador del concepto de asertividad – en su libro ‘Cuando digo no, me siento culpable’: “tenemos derecho a ser nuestro último juez”. Por lo tanto, podéis quedar para un café, una ida de bareto o algo más, siempre y cuando os apetezca.

Hacerse la interesante ha sido durante décadas un claro mecanismo de defensa, pero hoy suele ser más una rémora que otra cosa. En especial porque a medida que crecéis y maduráis, tenéis más claro lo que queréis y también la capacidad de ver en pocos minutos con qué personas conectáis y con cuáles no. Es cierto que para forjar una relación estable se necesita ir construyendo la confianza gradualmente; pero también es cierto que, si no dais pie para empezar, os quedaréis estancadas en el paso previo. Y ¡creedlo!, ahora ya la gente no está como para esperar eternamente.

Por lo tanto, el respeto que queréis en vuestras relaciones parte de vosotras, pero ahora las posibilidades están más abiertas y no tenéis que esperar meses para dar el teléfono ni pensar que por ir con pies de plomo vais a tener mayor éxito. Ya no existe un “manual de ligues” al cual debáis ceñiros: esta nueva era brinda la oportunidad de crear vínculos auténticos e igualitarios. Pero, así como muchos hombres han cambiado su mentalidad para adaptarse a los tiempos modernos, vosotras también debéis hacerlo. Después de todo, los estereotipos negativos afectaron durante décadas a ambos sexos, echando raíces también en la conducta y el pensamiento de muchas mujeres. ¡Animaos a actuar diferente!