Aunque en el momento no es agradable que nos den calabazas, cuando pasa el tiempo hay rechazos amorosos que os dan risa. Eso es bueno, porque significa que lo habéis superado. En este artículo os daremos unos cuantos ejemplos cómicos:

Flores y ruegos

Aunque es muy peliculero, el hombre que va con flores a rogar a su amada cuando lo ha dejado sin explicaciones no es correcta, porque probablemente hará el ridículo. Lo que es normal al tratarse de adolescentes, se torna incomprensible a partir de ciertas edades.

Amor de verano

El caso de prendaros de una compañera o compañero de viaje en verano es muy común. El problema es que en septiembre es posible que desaparezca sin dejar rastro ni número de teléfono. Por eso, os aconsejamos que no hipotequéis vuestro tiempo ni arriesguéis vuestros corazones en ligues que no pintan tener buen fin.

La carabina

Llevar una carabina a la cita era un clásico y aún existe quien lo hace, aunque no suele ser lo normal si se tienen dos dedos de frente. Como ejemplo, está el caso de una mujer que siempre lleva a su sobrina a las citas con potenciales parejas.

Ser contactos en Facebook no es ser amigos

Tener a una persona amigada en Facebook no significa que existan determinadas confianzas, aunque hay gente que lo toma de forma extremista. Hay casos de personas que se han limitado a saludar a otra o hacer un comentario agradable en algún post y como respuesta, fueron automáticamente bloqueadas.

Comentarios de libros

Evidentemente, una de las formas de iniciar contacto es hablar del libro que está leyendo la persona que os interesa. Pero una cosa es hacer eso y otra tener que aguantar proselitismo sí, por ejemplo, vuestro interlocutor aprovecha para convenceros de la Fe Verdadera.

Exceso de religión

Una variante de este caso es cuando, en una cita con una persona religiosa, ésta se molesta y considera al otro poco válido porque fuma, bebe o no bendice la mesa antes de comer. Es uno de los rechazos amorosos de antología, pero si lo vemos por el lado bueno, no perderemos el tiempo.

Exposición pública

Aunque cada vez está más demodé, aún existe la persona que se tira a la piscina en público a través de los medios de comunicación declarándose a su amada o amado… sin agua. En este caso, aparte de ser una situación dolorosa, el ridículo es espantoso.

Los que sacan provecho

En la vida siempre ha habido gente con más cara que espalda, como el caso de quien se deja invitar un día a tomar tapas, dos, tres y así sucesivamente… Evidentemente, si es una costumbre y no hay relación de pareja, lo mejor es huir del gorrón (o gorrona) lo antes posible.

Ir demasiado rápido

Cuando somos adolescentes, queremos impresionar a nuestra pareja y solemos hacerle regalos bonitos. Ahora bien, comprar una joya para impresionar a quien no es la pareja puede tener como consecuencia que se rían de quien lo hace en público, asumiendo el papel de pringado.

Como veis, a nadie dan cátedra sobre técnicas de ligue efectivo, por lo que nadie está libre de rechazos amorosos que quedarán para la posteridad. Vosotras, ¿habéis sido protagonistas de alguno?