Aunque tengáis experiencia en relaciones de pareja, eso no evitará que cuando quedéis con una nueva persona estéis nerviosas o temiendo el qué dirán. Eso es normal y para que os relajéis un poco, os describiremos algunas situaciones en las que es común sentir ansiedad en la primera cita.

1. Reunir demasiada información

Seguro más de alguna vez habéis pretendido ir sobre seguro, reuniendo la mayor cantidad de información posible respecto de la otra persona, cual agente del FBI: sabéis quienes componen su familia, cuál es su domicilio y talla de ropa. ¡Pero no demostréis saber más de lo que os cuente!, o sin duda pasaréis por psicópatas (¡que susto!).

2. Brindar demasiada información

Contrario al caso anterior, ésta es otra forma de tapar la ansiedad: parlotear sin parar – y si que os pregunten – toda vuestra vida y milagros, con detalle. Si caéis en esto, es posible que la otra persona se lleve una impresión errónea de vosotras y que dejéis poco espacio al misterio (y el encanto de descubriros poco a poco).

3. Irse a blanco

Una consecuencia de la extensión de las redes sociales es lo frustrante que resulta cuando vuestro interés amoroso os saluda por WhatsApp o Facebook y vosotras no tenéis idea de qué decirle, porque os habéis quedado en blanco. No os fustiguéis, porque eso es normal.

4. Sobrecargar el vestuario

Una muestra habitual de ansiedad en la primera cita es que, en vuestro afán por vestir bien y parecer sensuales, os ponéis cosas que a diario no usaríais. Está bien querer realzar la belleza, pero ante todo, intentad ser naturales. Que no exista una gran distancia entre lo que sois y como lucís ese día.

5. Generar expectativas

A mucha gente le pasa que, después del subidón de haber quedado con una persona que le interesa, evalúa las posibilidades y ve que no es para tanto. Puede ser que, en el ardor del momento, os habéis enviado mensajes a todas vuestras amistades para contarle con quién vais a quedar y que luego os arrepintáis.

6. Malinterpretar las señales

Entre seres humanos siempre se logran momentos de complicidad, y lo normal es que al desear dar un beso a otra persona siempre se den señales. Pero os podéis encontrar con que, cuando vosotras habéis creído captar eso, vuestro interlocutor en realidad quería contaros sobre su abuela. Suena kafkiano, pero sucede.

7. Amigas desubicadas

Si sois demasiado jóvenes y tenéis amigas del alma que aún no maduran, es probable que ellas quieran dinamizar su día comprobando cómo va vuestra cita y se aparezcan por la cafetería donde habéis quedado o pasen por delante. Es una situación muy incómoda y os generará aún más ansiedad. Por eso, prohibidles tajantemente hacer algo así o no les proporcionéis mayores detalles sobre la cita.

8. Tomar la cita como si fuese un examen

La ansiedad os puede jugar una mala pasada respecto al encuentro, haciendo que en lugar de disfrutar de los momentos, os sintáis como si estuvierais rindiendo un importante examen de admisión o una entrevista de trabajo. ¡Tomadlo con calma! Sed vosotras mismas, actuad naturales y tened presente que si resulta, bien, y si no, no pasa nada.

Vosotras, ¿habéis sido víctimas de la ansiedad en la primera cita?