La amistad es tan importante como el amor. Y existen muchas formas diferentes de tener el corazón roto. Así como vivís un proceso de duelo al romper con vuestras pareja, cuando os distanciáis de una gran amiga después de una decepción, sentís un vacío infinito en vuestra vida. Es decir, una pelea amistosa puede producir un impacto psicológico aún más fuerte que el desamor. Desde el punto de vista de la inteligencia emocional, ¿por qué motivo duele más esta herida desde el punto de vista?

Razones por las que una pelea amistosa duele más que una pena de amor

1. Compañía vital

Las alegrías aumentan cuando se comparten con las amigas y las tristezas se alivian a través del consuelo. Es decir, la amistad produce un efecto terapéutico tanto en los momentos felices como en las situaciones de vulnerabilidad. Es decir, la experiencia vital de la amistad se da mucho tiempo antes del primer beso o la primera cita. De hecho, cuando recordáis los mejores momentos de vuestras vidas – desde la niñez – observáis la presencia de amigas que son importantes para vosotras.

2. Profunda conexión emocional

Aristóteles afirma: “la amistad es un alma que habita en dos cuerpos”. En definitiva, podéis llegar a sentir una conexión emocional tan profunda con vuestras amigas, que cuando el vínculo se rompe necesitáis vivir un proceso de duelo para sanar las heridas. Una amiga es una confidente, conoce vuestros secretos. Sois dos personas diferentes, sin embargo, en muchos momentos también sois espejos.

3. Efecto dominó

Cuando os distanciáis de una amiga, podéis perder también a otras amigas comunes. Es un hecho que la situación afectará al grupo completo, ya que algunas personas toman posiciones en favor de una o de otra. Cuando observáis que esta situación personal ha tenido repercusiones a nivel grupal, también os sentís más vulnerable.

4. Vínculo fundamental

Es posible ser feliz sin tener pareja, pero no es posible serlo sin contar con buenas amigas. Es decir, estos vínculos son esenciales tanto en vuestras etapas de soltería como cuando estáis contentas y enamoradas. Las amigas son testigos de vida. Y este tipo de relaciones son elementales para practicar las habilidades sociales y disfrutar emociones tales como la amabilidad, gratitud, empatía, admiración y cariño incondicional.

5. La amistad como un pilar

Decís adiós a vuestra confidente, a esa persona que lo sabe todo de vosotras. Cada vez que vivís una situación que os apetece compartir, vuelve a vuestras mentes el recuerdo de esa amiga que ya no tenéis a vuestro lado. De este modo, le echáis de menos en la vida.

El desengaño que produce una amistad puede ser incluso más amargo que la herida que produce el desamor. Esto, ya que no sólo es posible vivir un flechazo en el amor, sino que también podéis experimentar química emocional con una persona en el plano amistoso. Y en las mujeres, este tipo de relaciones eleva el nivel de autoestima, mejora la salud emocional, fortalece la resiliencia personal, eleva el estado de ánimo e incrementa el optimismo. Una amistad nace con vocación de eternidad, y cuando se rompe, abre paso a la amargura.

Vosotras, ¿habéis sufrido un quiebre amistoso? ¿Extrañáis a aquellas camaradas?