Existe el mito -ampliamente difundido- de que los hombres siempre quedan satisfechos después del sexo, ya que alcanzar el placer les resulta muy sencillo -al menos más que a nosotras-. Sin embargo, la creencia de que se excitan fácilmente y llegan al orgasmo en cada relación, dista bastante de la realidad.

La verdad es que ellos se pueden decepcionar de un encuentro amoroso al igual que vosotras, e incluso tener problemas para alcanzar la excitación necesaria en el juego previo. Eso, entre otros detalles relativos al sexo que definitivamente ¡detestan!

Cosas que los hombres odian del sexo

1. Conseguir la erección no siempre es fácil

Aunque es habitual creer que están siempre listos, lo cierto es que a veces les demora un poco poner las cosas “en su punto”. Peor aún, se sienten presionados de tener un buen desempeño y estar rápidamente dispuestos para la faena, lo que no contribuye en el logro de su objetivo. En ocasiones, el comienzo puede ser desastroso, así que procurad ser benévolas con ellos. Recordad que nada es automático.

2. Desvestirse es un lío

En las películas se muestra una verdadera coreografía entre la pareja protagónica para quitarse la ropa muy sensualmente. Sin embargo, la realidad es otra y hay prendas que lían bastante a la hora de tomar acción. ¿Ejemplo? Los calcetines. Quitárselos con dignidad es todo un arte, y ellos son rudimentarios en estos menesteres. Similar es el caso del calzado. ¿Otra prenda compleja? El cinturón. A veces se traba y seguro vosotras mismas habéis tenido problemas con él. Pues bien, ese es otro asunto que para nada les mola.

3. Apuntar al momento preciso

Es una de las cosas que los hombres odian del sexo, aunque no siempre se converse. Para ellos es toda una complicación saber si vosotras estáis lo suficientemente lubricadas. Tampoco se atreven a preguntarlo, pues se supone que debieran saberlo. En más de una ocasión se han anticipado, y les ha resultado bochornoso.

4. Controlar la eyaculación es más difícil de lo que parece

Varias parejas utilizan el “coitus interruptus” como método de refuerzo a la anticoncepción. Sin embargo, para él dominarlo no siempre es sencillo. Por eso, hay casos en que no pueden controlar la eyaculación.

5. No siempre es satisfactorio

El mito es claro, específico y de amplia difusión: ellos siempre terminan contentos después de intimar. Sin embargo, aunque matarían porque tal cosa fuese real, lo cierto es que tienen las mismas posibilidades que vosotras de lograr un coito satisfactorio. Más de una vez les ocurre que no consiguen llegar al orgasmo o quedan decepcionados del desempeño de sus compañeras, producto de las altas expectativas.

Por supuesto, el hecho de no eyacular es algo que prefieren obviar y evitan a toda costa reconocer que no llegaron al orgasmo. Eso los inseguriza respecto a sus propias capacidades amatorias, así que -aunque no lo creáis- ¡ellos también fingen alcanzar el Paraíso!

Como veis, son varias las cosas que los hombres odian del sexo, por lo que no todo es tan perfecto como parece. ¡A que ni siquiera lo habíais pensado!