El sentido del humor es importante en una relación. Sin duda, disfrutar en compañía de la pareja es una fórmula esencial para construir un amor con potencial de futuro. Y la risa que mejora la calidad de vida es precisamente una de las cosas que debéis tener presente ante de salir con una persona graciosa. ¿Qué aspectos tenéis que considerar en este caso?

1. El humor no lo es todo

Algunas mujeres idealizan al extremo esta cualidad del carácter masculino. Sin embargo, es positivo que este rasgo de la personalidad esté acompañado por otras virtudes personales. De lo contrario, el sentido del humor puede producir grandes frustraciones, podéis llegar a sentir que esa persona en la que vosotras habéis depositado tantas expectativas no os toma en serio, porque para él todo es para la risa.

2. Tener un humor compatible

Existen muchos tipos de humor y tal vez no seáis compatibles en este punto. Por ejemplo, puede que no os gusten las bromas que hace esa persona, o incluso que su sentido de la ironía os hiera en algún momento. Se trata de un recurso totalmente subjetivo, os daréis cuenta especialmente cuando os toque conocer a un hombre que se crea gracioso sin serlo.

3. No le encasilles en esta faceta cómica

Intentad conocer otras facetas de su personalidad. Para lograrlo, tenéis que vivir las citas con naturalidad, entendiendo que habrá momentos para tratar temas divertidos y situaciones más personales que requerirán otro tono. No lo etiquetéis en este aspecto, así como tampoco os gustaría que él solo se enfocara en un único punto de vuestro carácter. A ninguna persona graciosa y divertida le gusta sentir la presión de tener que hacer reír a su pareja constantemente. De hecho, el mejor sentido del humor es aquel que resulta natural y espontáneo gracias a anécdotas que son totalmente improvisadas

4. Ocultar la timidez bajo el humor

Con frecuencia, ser gracioso es una pose para enmascarar la timidez en las primeras citas. Por tanto, no hagáis juicios de valor sobre la otra persona hasta que no conozcáis de verdad a ese hombre. Tal vez, bajo esa actitud divertida, esté disimulando los nervios por conoceros mejor. O también puede ocurrir que más allá de ser bromista, tenga una personalidad que es incompatible con la vuestra.

5. Evita la risa falsa

No os riais si las gracias no os parecen divertidas. No hay nada que incomode más a un hombre gracioso que una carcajada fingida que resulta totalmente artificial. Y no solo él, vuestro cerebro también puede notar una risa falsa. Además, cuando tenéis esta actitud necesitada de agradar a la otra persona, proyectáis baja autoestima y una personalidad complaciente. El humor es parte del lenguaje universal del amor, y como en cualquier tipo de diálogo sentimental, la sinceridad es fundamental por ambas partes.

Si vais a tener una cita con una persona graciosa, disfrutad de ese plan. Apreciad su sentido del humor, pero sin convertir este punto en un valor absoluto. Ya que los pilares de una relación saludable, también se alimentan de otros aspectos esenciales como la madurez emocional, la comunicación asertiva y los valores comunes.