Estar en pareja implica una serie de experiencias compartidas y también demostraciones de afecto constantes, pero no todas las mujeres desean lo mismo de una relación. Muchas de vosotras seguro no sois fanáticas de compartir la cama o la TV, pero sobre todo de la pérdida de espacio personal.

Si sois de las que odian acariciar a sus parejas, seguro entenderéis estas 13 situaciones:

1. Despertar en medio de un río de sudor

Dormir con alguien, incluso durante los días de frío, siempre da como resultado capas y capas de sudor sobre vuestro cuerpo (y no es sexy).

2. Sentirse prisioneras bajo un brazo pesado

Justo cuando os despertáis para una visita de emergencia al baño, descubrís que estáis atrapadas bajo un brazo grande y pesado, del cual difícilmente podéis zafaros.

3. Compartir la TV (o no poder ver la mitad de ella)

Tener que ver programas aburridos sólo porque vuestras parejas quieren estar con vosotras, o peor aún, que os tapen la mitad de la pantalla con sus piernas, en medio de vuestro programa favorito, seguro es algo que os exaspera.

4. Los ruidos y olores corporales

Aunque al comienzo de la relación un ruido estomacal o que se os “escapara” algo parecía gracioso, que vuestra pareja ventile descaradamente las cobijas para eliminar el mal olor de sus funciones corporales, ya no os hace chiste.

5. Compartir la almohada

Cuando llegáis al punto en que una cabezota os roba más de la mitad de la almohada, dejándoos sólo un pequeño espacio, sabéis que será una larga noche de incomodidad.

6. Que no podáis dormir en vuestra posición favorita

Si os encanta dormir en una posición específica, al compartir cama con vuestro chico debéis tener presente que no siempre podréis acomodaros de esa forma, porque el espacio es limitado.

7. La lucha por ganar las cobijas

En una noche fría, cuando buscáis vuestra parte de las cobijas, descubrís que vuestro compañero ha acaparado toda la ropa de cama para él.

8. El olor de los besos matutinos

Los besos apasionados pueden ser agradables en un arranque de romanticismo, pero cuando os toca recibir el aliento de unos dientes sin lavar, definitivamente no sabe a cuento de hadas.

9. No encontrar una manera “cariñosa” de decirle a vuestro novio ¡apártate!:

En ocasiones lo único que deseáis es un poco de espacio, pero cuando vuestra pareja se pone un tanto “asfixiante”, os cuesta encontrar una manera delicada de explicarle que no es necesario abrazaros cada 15 segundos.

10. Las “sorpresas” nocturnas

Es parte de la naturaleza humana que los chicos tengan erecciones nocturnas; lo que no mola es sentir cada una de ellas en vuestra espalda, cuando lo único que queréis es dormir.

11. Sentir que en cualquier momento os caeréis del sofá

Sea o no amplio el sofá, siempre os toca experimentar esa sensación de que en cualquier momento terminaréis recostadas en el suelo, porque vuestro novio siente la necesidad de ocupar el mayor espacio.

12. La respiración de otro sobre tu cara

Lo que para algunos es romántico, para vosotras es desagradable. Esa sensación de que alguien os está quitando el aire y además lo lanza directamente a vuestra cara, es de lo más incómoda.

13. Que os digan que sois “frías” o “poco cariñosas” por querer un poco de espacio

Vuestra pareja os malinterpreta, tratándoos de frías o descariñadas. Lo cierto es amáis a las personas a vuestra manera y no os resulta necesario demostrarlo invadiendo el espacio personal de otros.

Si sois mujeres que precisan de vuestro propio espacio físico y odian acariciar a sus parejas, es importante dejárselo en claro. Ellos deben saber que los amáis, pero a vuestro modo.